Crucero pegó en el cierre del primer tiempo y al comienzo del segundo, goleó a Boca Unidos por 3-0 y no pierde la fe en mantener la categoría. Gran tarea de Bruno, Mazurek y Álvarez.

La primera finalísima se ganó. Quedan cuatro más. Pero Crucero aún tiene vida en la Primera B Nacional.
Jugando un segundo tiempo en alto nivel, goleó 3-0 a Boca Unidos de Corrientes y, si bien se mantiene en zona de descenso, encontró motivos para mantener la categoría.
Bruno y Álvarez, que tuvo su bautismo como titular, armaron una sociedad intratable, y a partir de ellos el Colectivero edificó una victoria tan justa como necesaria.
Sergio Sagarzazu y el paraguayo, que marcaron por primera vez, y Franco Mazurek, le dieron forma al contundente triunfo del equipo misionero, que a cuatro fechas del final se ilusiona con mantener la categoría.
Crucero salió a jugar con las mismas obligaciones de siempre. Su comprometedor presente en los promedios así lo dejó en evidencia. Con la sorpresiva presencia de Mazurek de entrada, y Bruno más suelto arriba junto al paraguayo Álvarez, el local intentó lastimar siempre por abajo. Pero el ex Guaraní jugó lejos del área y entonces los centrales jugaron aliviados.
Boca Unidos, de su lado, de irregular campaña, tranquilo en la tabla de abajo y sin obligaciones en la de arriba, mostró cierta prolijidad para salir jugando, pero la soledad del Negro Núñez lo transformó en un equipo livianito en ofensiva.
Dentro de un contexto equilibrado, muy disputado en el círculo central, la primera fue una guapeada de Álvarez que tapó muy bien el Gato Sessa a los 23’. Y la más clara también la tuvo el dueño de casa, cuando Enzo Bruno encaró en velocidad y mano a mano con el uno remató apenas arriba del horizontal.
Lo que Crucero intentaba en las individualidades, la visita lo buscaba con juego asociado, por abajo y de manera criteriosa. No obstante, ninguna de las dos filosofías de juego podía prosperar en un terreno rápido y mojado que pedía el juego corto.
Pero en una tarde nublosa y oscura, finalmente salió el sol para Crucero. El coraje innato del paraguayo Álvarez marcó el inicio de la jugada de la merecida apertura. A pura potencia, Pinti arrastró la marca del central Moisés, encaró por derecha y asistió para la entrada de Bruno, que no pudo en el primer intento, pero la pelota le quedó a Sergio Sagarzazu, quien la empalmó de primera con el botín zurdo para vencer a Sessa y establecer el 1-0 en el cierre del primer tiempo.
Boca Unidos, que no había hecho prácticamente nada en ataque en la primera parte, seguramente iba a cambiar y arriesgar un poco más.
¿Y Crucero? ¿Aguantar? No. Para nada. En la primera llegada a fondo del complemento, Sagarzazu la inició por izquierda, Bruno le dio continuidad camino al arco de Sessa y luego devolvió gentilezas para Álvarez, quien metió un terrible bombazo de derecha para marcar el 2-0. Después de muchísimo tiempo, Crucero encontraba motivos para sonreír. Los nervios le dieron cabida a la tranquilidad y todo se hizo más fácil.
La sociedad que armaron Álvarez y Bruno, que, hay que decirlo, nació de desgracias ajenas, hizo renacer al Colectivero. Y a esto se le sumó el ascendente nivel del Pelado Sagarzazu y el pibe Mazurek, quienes se acoplaron perfectamente al picante dúo ofensivo. Dúo que a los 24’ le dio empezó a dar vida a la goleada, porque Bruno tocó para Pinti y éste la hizo correr para Mazurek, quien sin marcas entró solo por derecha para el 3-0.
Mientras el Colectivero explotaba sus virtudes futbolísticas ante un rival totalmente resignado, la gente armaba su fiesta en las tribunas.
Crucero goleó por primera vez en casa y a cuatro fechas del final no pierde las esperanzas de mantener la categoría. Jugando como ayer se puede.
Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.




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