El Mono Martín Rodríguez se mostró dolido por el incidente con las jóvenes, confió que no “golpeó a nadie” y que es consciente del daño que podría causar si lo hiciera. Añadió que el golpe a una de las chicas fue un “piñón” del hermano.
A pesar de haber pasado una mala experiencia, El Mono, Martín Vicente Rodríguez, recibió con mucha hospitalidad y cordialidad a la prensa, más allá del duro tratamiento -según el boxeador- que le dieron los medios al tema.
Luego de recuperar su libertad a media mañana de ayer, acusado de lesionar a dos mujeres, el boxeador se defendió diciendo que “no golpeé a nadie, tratan de sacar ventajas”.
Admitió que es un profesional, “soy consciente de eso, y como tal debo cuidarme”, indicó y luego relató acerca de cómo se originó el hecho: “Nunca tuve intenciones de agredir a nadie, sólo busqué explicaciones, en tanto a mí me agredieron; es más, intenté separar en todo momento, incluso estábamos expuestos físicamente”.
Aclaró que si llegara a pegar a una persona le podría ocasionar mucho daños, “y más a una joven de 14 años”.
Manifestó que la disputa se dio en plena calle, frente a la casa de la familia que realizó la denuncia, “no como dicen ellos, además no los conozco”.
En primera instancia, Rodríguez quedó alojado en la Comisaría Seccional Primera pero luego fue trasladado a la Unidad Penal III. Ayer acudió al Juzgado de Instrucción Nº 2 para prestar declaración y firmar el oficio para recuperar su libertad, luego pasó por el Hospital Samic donde fue observado para establecer su estado de salud.
El abogado defensor, Claudio Beccaluva, dijo que su defendido seguirá ligado a la causa y deberá comparecer ante la Justicia cada vez que le sea requerido; momentáneamente se deberá aguardar la feria judicial, para luego sí aportar las pruebas en defensa de Rodríguez, quien se mostró optimista al respecto.
El boxeador dijo estar tranquilo y que ahora se deberá demostrar en la Justicia las acusaciones que han vertido en su contra. “El golpe en la cara de la chica fue producto de un piñón que el propio hermano había arrojado hacia nosotros, eso quedó demostrado, cualquiera se da cuenta de eso”, indicó.
La preocupación del campeón sudamericano radica en la visa para salir del país, porque “no debo tener problemas con la Justicia, eso me preocupaba”, remarcó. Dijo además que nunca tuvo problemas con nadie, por eso se sintió muy mal, estaba molesto por el tratamiento que le dio la prensa local y provincial, “creo no merecerme ese tratamiento, porque nunca me consultaron qué había pasado, lo único que hago es representar a la provincia de Misiones”, pero entiende que es un campeón y como tal la fama cuesta.
Hoy salió rumbo a Buenos Aires para volver a los entrenamientos, “voy a tratar de olvidar lo más rápido posible este trago amargo”, confesó el Mono, quien tiene pensado realizar dos combates en el país y luego en el exterior.
Ahora la defensa comenzará a trabajar para demostrar que las acusaciones que se han vertido hacia la figura del deportista fueron maliciosas y malintencionadas.
Hubo versiones de que en ningún momento el boxeador llegó a pegar como lo acusaron, sí que lo habían agredido. Muchas personas intentaron atacarlos y en defensa propia el púgil se habría defendido; a raíz del tumulto, los golpes en el rostro de las jóvenes fueron hechos por otras personas, quienes intentaban golpear al profesional. El hombre que lo agredió sería un interno que está alojado en Loreto con salida transitoria.
Sin inconvenientes en la FAB
Este incidente que involucró a Rodríguez no traería consecuencias para su carrera, ya que la Federación Argentino de Boxeo (FAB) no contempla en su reglamento la quita de la licencia por indisciplina fuera del ámbito deportivo.
Fuente: territoriodigital.com




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