El obereño Diego Silva desechó tres combates por falta de recursos para afrontar la preparación. “Se me hace muy difícil sostener mi carrera sin un apoyo”, lamentó, pero no pierde las esperanzas.
Un campeón a la espera. Silva posee actualmente el título Latino Supergallo de la OMB y quiere seguir creciendo (Foto: El Territorio)
Diego Silva (29), el mejor boxeador misionero de la actualidad, sigue peleando contra la falta de respaldo para sostener su carrera profesional. El diciembre del año pasado retuvo el título Latino supergallo de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), pero luego desechó tres combates ante la imposibilidad de sostener una preparación adecuada.
En una edad justa para el despegue, porque aún es joven y a la vez acumula una gran experiencia, el obereño reconoció que por momentos se siente abatido, cansado de golpear puertas y recibir sólo promesas.
“La verdad que me siento solo. Siempre quise representar a mi ciudad y a mi provincia, y por eso decidí radicarme definitivamente en Oberá. Pero se me hace muy difícil sostener mi carrera sin un apoyo para entrenar tranquilo”, señaló.
En diálogo con Más Deportivo, lamentó que desde la defensa del título tuvo que decir que no a tres propuestas, incluida una eliminatoria mundialista en Alemania.
Según el púgil, en combates anteriores se vio obligado a cobrar anticipos de bolsa para cubrir los gastos de la preparación previa, sobre todo el último mes de ajuste físico y técnico.
Al respecto, Silva explicó que “a esta altura de mi carrera considero que merezco un apoyo para entrenar tranquilo. A la última pelea llegué con la preparación justa y gané con corazón, más que nada, lo que no quiero que me vuelva a pasar”.
El último tren
Salvo algún respaldo de la comuna hace varios años, el obereño nunca dispuso de un apoyo por parte del Estado provincial. De todas formas, a través de allegados, la semana pasada tomó contacto con el piloto Rafael Morgenstern, quien cumple funciones en el área deportes de vicegobernación y se comprometió a gestionar algún aporte.
“Hablamos con Rafa y se interesó en darme una mano. Él es deportista y conoce el esfuerzo que hacemos los que estamos en el interior. Ojalá consiga algo porque siento como que se me está pasando el último tren”, reflexionó Silva.
En cuanto al respaldo que pretende, detalló que se trata del gasto que le insume su puesta a punto antes de las peleas, como ser el pago de su entrenador, sparring, comida y suplementos.
“Un mes antes de la pelea tengo que viajar a Buenos Aires porque allá está toda la estructura que necesito para llegar a punto. Acá entreno solo, por eso necesito por lo menos un mes con mi entrenador para lograr la mejor forma”, indicó.
Silva tiene un gimnasio en Oberá, donde da clases de boxeo. Y hace 20 días fue padre. “Tengo mucha confianza en que puedo lograr mis metas, pero necesito que me den una mano para mejorar mi preparación, porque solo no puedo”, remarcó.
En diciembre pasado derrotó por puntos al cordobés Julián Aristule y retuvo el título Latino supergallo de la OMB, que logró en abril del 2011 en San Pablo, Brasil, al derrotar al local Alex de Oliveira. Tiene un récord de 33 peleas, con 28 triunfos (14 por nocaut), 2 caídas y 3 empates.
Fuente: El Territorio.




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