Mejor olvidar
Fue una mala tarde. La peor de todas. La más dura. Que lastimosamente quedará en la historia como una mancha negra difícil de borrar.
Cuando en la misma tarde se combinan rendimientos tan pobres de un lado con otros superlativos del otro, pasa lo que pasó ayer en Córdoba, donde Racing aprovechó al máximo todas las facilidades de pago y goleó a Crucero del Norte 6 a 3 en el partido adelantado de la 10° fecha de la ronda Clausura del Argentino A.
Madrugó y volvió a dormir
Y eso que esta vez fue Crucero el que golpeó de entrada. A diferencia de ocasiones anteriores, en las que tuvo que remar desde atrás y contra la corriente, ayer aprovechó la parsimonia de la Academia en el arranque y al minuto de juego abrió la cuenta con un golazo de Márquez.
Por la concepción y diagramación de la jugada y la enorme definición, esa apertura silenció al público local y puso un manto de dudas en los jugadores anfitriones.
Sin embargo, los académicos fueron perdiendo el respeto con el correr de los minutos y decidieron presionar en campo ajeno. Y la determinación en definitiva fue contraproducente, porque si bien Racing comenzó a originar peligro, también dejó espacios que en determinadas ocasiones explotó el mediocampo del equipo misionero.
Más compenetrado en la marca que antes, Soto tuvo la misión de cortar y hacer jugar. En el fondo, el entrenador Daniel Raschle debió improvisar debido a la suspensión de Dardo y la inesperada lesión de Tomasini, por lo que Semino volvió a su posición natural de central y Medrano se corrió a la izquierda.
Y aunque tenía el desarrollo relativamente controlado, a Crucero todo se le vino abajo en cuestión de segundos.
A los 24’, una falla de Gaona abrió el camino de la resurrección académica. El jardinense salió a cortar, la pelota le sobró y después de una serie de rechazos Artura sacó una bomba desde el borde del área grande que se metió en el ángulo del arco misionero.
Alimentado anímicamente por un público que se hizo sentir, Racing aprovechó su momento de inspiración.
A los 28’, Velázquez le ganó las espaldas a Medrano y mano a mano con Gaona definió abajo para el 2-1. Y al toque, a los 29’, el fondo colectivero intentó achicar espacios, Albiñana partió habilitado, le ganó a Gaona en la dividida y definió sin dramas ante el cierre desesperado de Semino.
Esa misma desesperación se transformó en impotencia. Y Racing la canalizó de la mejor manera. Tuvo otros cinco minutos de iluminación y con Fernández y nuevamente Velázquez como autores materiales de las conquistas cerró un primer tiempo a toda orquesta.
Frente a un rival que no mostró mucho más que una practicidad sorprendente en el arco de enfrente, Crucero pagó demasiado caro cada uno de sus errores. Una defensa improvisada (no hay dudas de que Romero es una pieza irreemplazable en la defensa) más un Gaona que esta vez no estuvo a la altura de las circunstancias le dieron un exagerado premio a la Academia.
El segundo tiempo fue más de la misma historia, situación que los protagonistas preferirán no contarla. Varios futbolistas importantes del Colectivero ayer tuvieron la peor tarde -seguramente- de sus carreras deportivas.
Albiñana completó la media docena en el inicio de la segunda parte y, pese al descuento de Soto, con la expulsión de Márquez el Colectivero decidió entregar las llaves, no sufrir una derrota aún más dura y terminar el juego sin otros suspendidos.
Tremenda tarea tendrá ahora Raschle. El baile y las ilusiones que asomaron tras la goleada a Unión se disiparon súbitamente con la caída de ayer. Será momento para barajar y dar de nuevo.
Fuente: territoriodigital.com
