A curar rápido las heridas
Una mala tarde para olvidar rápidamente. Crucero del Norte sufrió el sábado un duro revés por 6 a 3 frente a Racing de Córdoba por 6 a 3, pero pese a lo abultado del resultado y la baja performance, el equipo misionero se mantiene expectante en las posiciones detrás de Talleres de Córdoba, su próximo rival, y Juventud Antoniana.
Lo llamativo de la derrota del Colectivero fue el pobre rendimiento colectivo y las desatenciones y apuros que evidenciaron la defensa y el arquero Julio Gaona.
Cuando Fernando Márquez marcó el primer tanto del encuentro, al minuto de juego, Crucero insinuaba mucho más que el local. No era descabellado pensar, a esa altura, que con un gol tempranero y con la experiencia de sus jugadores, el equipo de “Dany” Raschle iba a manejar el trámite del encuentro. Pero el bajo rendimiento de la mayoría de los jugadores del equipo de Misiones permitió que el rival se fuera acomodando y pasara a dominar las acciones. En siete minutos, Racing dio vuelta el marcador y se puso 3-1 arriba ante la mirada incrédula de los jugadores del Colectivero y del público local y visitante. Los dirigidos por Darío Tempesta liquidaron el pleito en la primera parte cuando se fueron al descanso 5-1 arriba.
La franja izquierda de la defensa de Crucero fue un camino abierto porque ni Mariano Medrano, ni Franco Cabrera pudieron con Rubén Molinas y Humberto Albiñana, quienes se hicieran un “picnic” por ese sector, por donde se produjeron la mayoría de las llegadas de Racing. También el costado derecho mostró falencias, pues se nota que Gabriel Mosevich está lejos del nivel que se lo conoce. La mitad de la cancha tampoco estuvo en su tarde. A las espaldas de los volantes, Jonathan Artura, generó todo el juego del local. Mientras que los delanteros del Colectivero nunca recibieron, a excepción del inicio del juego, la asistencia necesaria para inquietar al fondo cordobés.
Una mala tarde la tiene cualquiera, pero Crucero no había jugado bien frente a Juventud Antoniana, en la fecha anterior cuando ganó 2 a 1. Pero muchas veces la fría, cuestionable y simplista frase “la verdad del fútbol es el gol”, hace que se pasen por alto algunos detalles que la euforia del triunfo muchas veces los tapa. Está claro que hay valores esenciales en este equipo que no están jugando como Dardo Romero y Pedro Brítez, que le dan seguridad defensiva y salida y volumen de juego, respectivamente
Ahora Crucero tendrá una excelente oportunidad de reivindicarse frente al puntero Talleres.
