Se sabía que Libertad de Sunchales venía en alza y podía complicar. Pero el de anoche era el partido para el despegue de Central Córdoba. Los tres puntos en casa le hubieran permitido consolidarse en la zona de clasificación y despegarse de su rival de anoche y también del lote que viene pugnado por entrar entre los seis primeros.
Pero ocurrió todo lo contrario. Los de Sunchales fueron más prolijos y efectivos y se quedaron con un valiosísimo triunfo por 2 a 1 en el Oeste (alcanzaron a Central en el quinto lugar con 26 puntos), poniendo fin así a una racha invicta del equipo del “Profe” Córdoba que alcanzó los nueve partidos.
Matías Rinaudo, en dos ocasiones, y Darwin Barreto marcaron los goles del cotejo que correspondió a la vigesimoprimera fecha de la zona norte del Argentino A. Sobre el final, Ferrero vio la roja y Libertad terminó con diez, pero eso no le imposibilitó festejar en Santiago.
Libertad sorprendió y pegó de entrada. A los 3 minutos, Berardi desbordó por derecha y sacó el centro al área chica. La defensa se durmió, Burtovoy salió mal y tarde y Rinaudo, uno de los más bajos de la cancha, anticipó de cabeza al arquero y puso el 1 a 0. El gol fue como un mazazo para Central, que no dio síntomas de recuperación en toda la primera etapa.
Hasta los 20 minutos el dominio de Libertad fue claro. Ganó la zona media con el despliegue de Quiroga y Saavedra. Tuvo salida y desequilibrio por las bandas con Cejas y Vezzani, mientras que Rinaudo siempre complicó y buscó asistir a los peligrosos atacantes Antonelli y Berardi.
El Ferro lució como un equipo descompensado. Atrás mostró muchas dudas y en el medio nunca pudo encontrar las pequeñas sociedades para que su funcionamiento sea óptimo. Así, los uruguayos Barreto y Pailós lucieron muy aislados y participaron poco.
El equipo de Córdoba llegó con algún arresto individual de Suárez o centros que por lo general despejó la defensa.
Libertad fue más práctico y, pese a que en el último cuarto de hora el trámite se emparejó, pudo haberse ido al descanso con dos goles de ventaja, pero a Antonelli le anularon la conquista por una posición adelantada que no existió.
Complemento
En el complemento Central buscó apretar, pasó a jugar con tres delanteros con el ingreso de Carlos Salvatierra por Chmil pero no daba síntomas de complicar al rival.
Libertad ya tenía una postura más cautelosa, pero seguía tratando el balón con más criterio. Y a los 13 minutos casi aumenta pero Cejas remató desviado luego de una enorme jugada de Antonelli por el medio, que limpió varios hombres y asistió al volante derecho, que quedó solo de cara al gol.
A los 20 minutos Salvatierra sacudió la modorra local y casi logra el empate con un remate a colocar desde el vértice derecho del área grande, que pasó cerca del segundo palo de Baigorria.
Parecía que Central se venía, pero Rinaudo se inspiró y le asestó un golpe casi mortal. A los 22’, el ex Antoniana sacó un formidable zapatazo de zurda que se clavó en el ángulo superior izquierdo de Burtovoy, que esta vez no tuvo responsabilidad.
Con el 2 a 0, se hizo todo muy cuesta arriba para el local, que comenzaba a caer preso de la desesperación y la impotencia.
Con un Central muy jugado, Libertad, que ya había armado dos líneas de cuatro para esperar agazapado, apostó a la contra y a los 27’, Vezzani casi puso el tercero pero el palo devolvió su potente remate.
Esa situación fortuita pareció resucitar a Central, que un minuto después elaboró una gran jugada con Suárez y Pailós, y el uruguayo habilitó a su compatriota Barreto para que definiera con un remate bajo ante la salida de Baigorria para poner el 1-2.
Pero cuando todos imaginaban un Central avasallante en busca del empate, eso no ocurrió por la firmeza de Libertad, que cerró el juego sin mayores sobresaltos y se llevó tres puntos de Santiago que lo ponen otra vez en la lucha.
Será el momento de replantear algunas cosas para el Ferro. Se viene el tramo final de la fase regular (el próximo sábado visitará nada menos a que al Santo tucumano) y si pretende mantener vivo el sueño del ascenso, deberá mejorar en varios aspectos.
Fuente: El Liberal.




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