Perdió la brújula…

La malaria continúa en Guaraní. El equipo sigue sin poder reponerse y los demás lo están aprovechando. El conjunto de Villa Sarita dejó de ser aquel equipo imbatible de la primera rueda y parte de la segunda, y se convirtió en una máquina de errores, desatenciones y penumbras.
Perdió de local ante Sarmiento de Resistencia por 1 a 0, en otro flojo partido, pero se mantuvo como líder, al menos hasta esta fecha, porque sus inmediatos escoltas perdieron. Sólo Sportivo Patria, que derrotó a San Martín de Formosa en el clásico por 2 a 0, pudo achicar a un punto la diferencia.
La despedida que se había armado para una fiesta, terminó con mucha bronca, hasta uno de los colaboradores del equipo, que siempre está con la camilla, se animó a decirle a los jugadores “pongan huevos o váyanse todos” y hubo uno que saltó por impotencia, como el capitán Lucas Ramos, que quedó muy lejos de aquel central impecable, tiempista, que imponía su categoría en la cancha.
Guaraní volvió a ser un mar de dudas y esta vez ni el empate pudo salvar. Está claro que la cosa no funciona y para colmo las lesiones siguen perjudicando a un equipo que ya dejó de ser sólido.
Sarmiento mostró que está en pleno crecimiento y que la categoría parece quedarle a la medida. En la Copa Argentina es sensación y ahora se acomodó a tres puntos del líder.Perdió la brújula...
En la cancha fue compacto defensivamente y volvió a contar con la figura inexpugnable de Juan Ignacio Carrera, un arquero de categoría, que ni siquiera dio rebote, para una posible arremetida de la Franja.
Flojo en defensa, sin la chispa de otros partidos de Enrique y con Gamarra tratando de aportarle claridad al medio, Guaraní se apoyó, una vez más, en Barinaga, quien fue el que buscó siempre el arco rival, pero muy solo.
Carrera fue clave en el partido y evitó que Guaraní no se pusiera en ventaja cuando arremetía Barinaga. El arquero tapó dos tiros muy esquinados, que otras veces iban adentro.

Sin reacción
Pero Guaraní fue solo eso y también no se fue perdiendo el primer tiempo porque Rivas no pudo capitalizar un pelota que trabando con Valdez, ya estaba sobre la línea de sentencia.
El segundo tiempo fue peor, Guaraní no encontró nunca la brújula y encima no le puso actitud para ir a buscar el resultado.
Para colmo, en un error de Valdez en la salida, Claudio González, que había ingresado por Rivas, le robó el balón y facturo con un tiro cruzado que no pudo pararlo Ponzio.
Todo mal para Guaraní, que incluso tardó más de la cuenta en prender la luz y el árbitro tuvo que parar el partido. Otra mancha más para un equipo que está en caída libre y que sigue primero solo por los buenos resultados de la primera rueda y mitad de la segunda.
Otra vez perdió con Sarmiento, que ya le había quitado el invicto y la incertidumbre otra vez asecha Villa Sarita: Se irá o se queda el técnico Arsenio Ribeca. Qué semanita se viene…

Fuente: Primera Edición.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.