En la UMiFu llegaron los mejores
En varias oportunidades hemos escuchado que el fútbol no tiene lógica, pero en la mayoría de los casos, sí lo tiene. Esa primera definición de lo ilógico del juego está más emparentada con la cuestión del resultado de un encuentro que con la generalidad que se plantea un equipo cuando se tiene un proyecto, se respeta los procesos y se arma un plantel.
La clasificación del Deportivo Vicov de Eldorado, Deportivo Rosamonte de Apóstoles, Mado-Delicia y Jorge Gibson Brown no es casualidad, sino la causalidad de los objetivos que se plantearon cada uno de los equipos desde hace un tiempo a esta parte. No es casual que estos cuatro semifinalistas y representantes directos de Misiones en el torneo del Interior de 2011 hayan terminado la ronda clasificatoria del torneo Provincial de la Umifu en el primer lugar, en cada una de las zonas en las que jugaron.
Si bien alguno puede poner en dudas esta cuestión citando el caso de Sol de Mayo con Rosamonte, que ganó el primero en la ida 2-0, en la revancha el Yerbatero le tiró toda la chapa de candidato, con el que arrancó el torneo y dio vuelta la historia. Por lo que algunos resultados están más vinculados al hecho fortuito que a la “lógica”.Lo mismo se podrá decir de los otros duelos de cuartos entre Mado- Atlético Alem y Brown-Centinela, pero en el hilado fino de la cuestión, está claro que ganaron los que a “priori” habían arrancado el certamen con el objetivo de clasificar al torneo del Interior.
En la serie entre Vicov y Ex Alumnos 185 de Oberá no quedó dudas respecto a la superioridad del Rutero, un equipo con una base constituida y que desde hace un par de temporadas viene siendo protagonistas de los certámenes provinciales como en el torneo del Interior, al igual que Mado, Rosamonte y Brown.
Sin margen Con el mismo juego de palabras y el razonamiento del comienzo, sobre la lógica e ilógica del juego, la característica de la definición del Provincial en esta temporada, en la que la instancia de semi y final se juega a un solo partido, está más cerca de lo casual que de causalidad de los procesos y esos los entrenadores y jugadores lo tienen que tener muy en claro. No hay margen para el error. Una mala tarde, falta de actitud, distracción o un error del árbitro puede terminar con los objetivos, en una serie que será, a no dudarlo muy pareja, por que llegaron los mejores.
Fuente: Primera Edición.
