Figueredo Ramos, el “relojito” del medio
El paraguayo José Figueredo Ramos, en la década del 80, cuando llegó de la mano de Baldomero Amarilla a Bartolomé Mitre llegó a lucirse en el mediocampo, jugando incluso en distintas posiciones, cumpliendo en todas muy buenos desempeños.
Es que conocía a la perfección jugar de volante carrilero por derecha, como volante central e incluso de enganche por izquierda, porque tenía buen manejo y panorama, de allí que resultaba un jugador fundamental en la estructura de cualquier equipo.
Si bien es cierto que Mitre tenía en ese tiempo volantes de llamativa jerarquía, Figueredo Ramos era un titular indiscutido. Llevó en muchos encuentros la cinta de capitán, prueba elocuente de su capacidad para manejar el grupo y ser un verdadero líder, dentro de un plantel muy importante para el fútbol misionero.
Sus comienzos en Asunción
José Figueredo Ramos nació el 17 de marzo de 1958 en San Pedro del Paraná, departamento de Itapúa, y desde juvenil integró el plantel de River Plate de Asunción, y con apenas 18 años -en 1976- debutó en el plantel superior contra Libertad, por el campeonato oficial de la Liga Paraguaya de Fútbol.
Dos años después recaló en el fútbol encarnaceno, donde integró el plantel de San Juan, luego Nacional donde se consagró campeón en 1981, y en 1985 pasó al 22 de Septiembre.
Al año siguiente (1986) se incorporó al plantel de Bartolomé Mitre, donde se consagró campeón de la Liga Posadeña de Fútbol, le gana a Atlético Posadas el partido decisivo que definía la plaza para disputar el Campeonato del Interior.
Con los auriazules llegó de la mano de Baldomero Amarilla, luego estuvo con Federico Horster y en regional contra Boca Unidos y Huracán, ambos de Corrientes, dirigido por el “Polaco” Ratanchuk, donde se quedó hasta 1990, dejando en todas estas temporadas un imborrable recuerdo.
Con la selección encarnacena
Dirigido por Baldomero Amarilla la selección encarnacena se consagra vicecampeón del campeonato paraguayo de selecciones, aunque terminó invicto, pues en la final cayeron por penales frente a la Federación Deportiva Piribebuy, luego de gran actuación y una campaña que despertó elogiosos comentarios. En ese equipo, además de José Figueredo Ramos, también fueron de la partida el arquero Blas Eulalio Meaurio, el marcador central Miguel Díaz Céspedes (ambos jugaron en Guaraní Antonio Franco).
Ese seleccionado encarnaceno estuvo integrado por Meaurio; César Amarilla, Víctor Hugo Benítez, Díaz Céspedes y Mario Cabañas; Darío Cáceres, Figueredo Ramos y Roberto González; Oscar Medina, Vicente Fernández y Miguel Esquivel.
En la Copa Libertadores
Cuando River de Asunción disputó la Copa Libertadores jugó en La Paz, Bolivia, contra el Bolívar en reemplazo de Blas Giunta, quien había sufrido los efectos de la altura, y Figueredo Ramos fue la figura del partido. Después de ese certamen se complicó su presencia en ese equipo profesional, teniendo en cuenta que su representante no quiso firmar el contrato porque pretendía más dinero, frustrándose de esa manera su campaña en el plantel superior del equipo de Asunción.
Fue allí que jugó en Encarnación, luego en Mitre, y de regreso a Encarnación, en 1991 se integra al Silvio Pettirossi, donde juega el Campeonato de la República, al año siguiente como refuerzo de Nueva Estrella y en 1993 nuevamente en el 22 de Septiembre, donde juega hasta que colgó los botines, dejando en su paso el sello de un volante con capacidad para jugar como “un reloj” en todos los puestos de ese sector, una cualidad que muy pocos poseen, aunque más cómodo se siente jugando como eje medio, donde tenía ubicación, buen anticipo, férreo en la marca y sobre todas las cosas era muy inteligente para distribuir con criterio el balón.
Fuente: Primera Edición.
