Manos de Eldorado para el arco del Rojo

Manos de Eldorado para el arco del RojoEl Club Atlético Independiente de Avellaneda se caracterizó en estos últimos años por hacer surgir de su “cantera” a arqueros, con cualidades extraordinarias y de enorme proyección.
A los nombres de los ya consolidados, como el internacional Oscar Ustari y los actuales Fabián Asmann y Adrián Gabbarini, entre otros, se suman varios que ya hacen fuerza desde las categorías previas a la Primera División para poder dar el gran salto. Y uno de ellos es el eldoradense César Alejandro Villalva, quien actualmente fue promovido a la Cuarta División y se ilusiona con tener una gran temporada 2012 para acercarse a la concreción de su sueño, que es llegar justamente a Primera.
El “Gorilón”, como le dicen y que por su contextura física tiene un cierto aire al colombiano Faryd Mondragón, ex portero del “Rojo” en la década de los ’90, abrió las puertas de su casa, ubicada en el popular Barrio Antiguo Centro del Kilómetro 2 de esa ciudad y se destapó en una charla más que emotiva.
En su primer año lejos de su ciudad natal, de su familia y amigos, Villalva reconoció que como toda etapa de adaptación “cuesta más de la cuenta”.
“En un principio es difícil el cambio, pero con el pasar del tiempo me fui amoldando, me hice amigos de los chicos de la pensión y el día a día se torna más llevadero”.
A lo que reconoció que “eso sí, cada vez que podía me venía para acá a visitar a mi familia”. “Ahora por suerte estoy aprovechando al máximo las vacaciones para disfrutar de todo”.

Un positivo 2011
En cuanto al balance que hizo de su primera temporada instalado en Villa Domínico, el admirador del guardameta misionero Sergio Romero, comentó que “fue bastante positivo, logré un crecimiento muy importante en un año y un progreso rápido en todo los aspectos”. “Comencé a trabajar junto a (José) “Pepe” Santoro, quien es el entrenador de arqueros, y poco a poco fue corrigiendo un montón de cosas y mejorando otras”. “Hoy tengo un mejor panorama, me ubico de una manera totalmente distinta, aprendí a usar mejor las dos piernas, entre otras cosas que me permiten ir creciendo día a día”. A lo que añadió que “me siento muy contento por el progreso que tuve y espero poder seguir por este camino”.
En lo que se refiere a su participación en partidos oficiales con el buzo del “Diablo”, César indicó que “cuando me llegó la oportunidad de jugar, no la desaproveché”. “Tuve un par de partidos muy buenos y mi actuación dejó muy satisfecho al técnico de mi categoría, por lo que para la próxima temporada ya me subieron a cuarta”.
Sobre su participación como sparring de la Primera, el eldoradense recordó que “cuando el “Turco” Mohamed aún era el técnico entrené un par de veces con la Primera, la verdad que fue algo grandioso”. “Traté de mostrarme y hacer lo mejor para que me tuvieran más en cuenta”. A lo que resaltó que “desde ahí me gané la confianza del DT de mi categoría y me dio la oportunidad de tener más continuidad”.
César tomó parada y reconoció también que “Dani Silvero fue uno de los principales responsables de que yo haya tomado la decisión de atajar”. “El me entrenó en su gimnasio, sobre todo en la parte aeróbica, y después me llevó a Sportivo para que me sumara a trabajar con ellos”. A lo que añadió “En un principio fui para jugar con la Sub 17 y terminé atajando en Primera”. “La confianza que me brindó Antonio Dávalos y su cuerpo técnico, además de lo que aprendí, también fue clave para mi crecimiento”.

Apoyo desde el cielo
Por último, Villalva agradeció “a cada uno de los que me brindaron su apoyo, sobre todo a mi familia, a mi mamá que está siempre y a mi viejo, que desde allá arriba sé que me guía y debe estar disfrutando porque era fanático de Independiente”.
“Siento que pude cumplirles el sueño. Ahora aspiro a llegar a primera, que sería lo máximo, aunque soy consciente que todo se irá dando a su debido momento”.

El recuerdo de mamá
Acompañado por su madre Laudelina, quien dicho sea de paso es fanática de Independiente, César contó cómo surgió la posibilidad de quedar en el “Rojo”. “Yo ya había ido a probarme un par de veces, pero lo cierto es que recién a fines del año pasado pude quedar, ahí se dio todo tan rápido y por suerte me pude sumar a la quinta”. “En gran parte se lo debo a los dirigentes de Sportivo Eldorado, que fueron los que gestionaron las pruebas, me brindaron todo, y aún lo siguen haciendo”.
A todo esto, la mamá comenzó a recordar sus inicios como arquero, “un día vino y me dijo que podía ser arquero y que quería entrenar”. “Fui a hablar con su “profe” y él me explicó que tenía que comenzar a cuidarse en la alimentación y que empezaría a trabajar con él para ponerlo bien físicamente”. A lo que prosiguió diciendo “después llegó lo de jugar en Sportivo y rápidamente su partida a Independiente”. “Estoy muy contenta y orgullosa por él, aunque es difícil tenerlo lejos”.

Fuente: Primera Edición.

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