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“Es un orgullo entrenar con la Selección”

Los Toros. El nombre elegido para el seleccionado argentino de fútbol silencioso es porque ese animal, tan característico de la cotidianidad argentina, siempre va al frente, supera cualquier adversidad. Y le cabe como anillo al dedo a Cristian Dutra y a Miguel Páez, los misioneros preseleccionados para formar parte del plantel que el próximo noviembre buscará una de las tres plazas para el Mundial de Corea del Sur y las Sordolimpíadas, ambos en 2021. Cuando hay tanto orgullo, no hacen falta palabras.

Miguel Páez tiene 40 años y nació en Campo Grande. Nunca escuchó, nació con esa condición. Sin embargo nunca lo detuvo, juega al fútbol desde los once, siempre en el arco y ahora se perfila para defender los tres palos en Chile, con la celeste y blanca en el pecho. Cristian Dutra tiene 30, nació en Garupá, y tiene varias versiones acerca de cómo perdió la audición.Una dice que nació oyente pero a los dos años se cayó de la cama lo que afectó su capacidad auditiva. Otra indica que la culpa la tienen un par de medicamentos que tomó su mamá embarazada para paliar dolores.

No sabe exactamente cuál es la verdad pero se ríe sobre eso. No es un problema para él, tampoco nunca lo detuvo. Juega a la pelota desde que tiene 7 años, gracias al empuje de su viejo que lo mandó a la cancha pese a la negativa de su mamá.

Tanto Cristian como Miguel formaban parte del seleccionado de la Asociación de Sordos de Misiones (ASMI), cuando en 2013 fueron a San Juan a jugar un triangular con el local y Corrientes. Allí fueron vistos por gente de Los Toros, que los invitó a una preselección en el predio que la AFA tiene en Ezeiza.

“En total siete personas fuimos convocadas”, dice Cristian a El Deportivo a través de sus manos y gestos, los cuales traduce Nora Ríos, intérprete de lengua de señas argentina y exintérprete de la Televisión Pública.

“En Buenos Aires la cancha era hermosa, una de las canchas importantes de la AFA, estuvimos practicando allí”, remarcó el joven de 30 años. En esa oportunidad no quedaron en la lista final pero el fútbol siempre da revancha: este 2019, seis años después, fueron pre-convocados para el Panamericano de la modalidad que se realizará en la ciudad de Temuco, Chile, el próximo noviembre.

Y la convocatoria fue eso que, sin saberlo, esperaban desde hace tiempo. “Estoy re emocionado (sic). En abril nos avisaron que los dos fuimos seleccionados y en mayo viajamos a uno de los predios de AFA. Ahí fuimos practicando y la verdad es que es una emoción bastante grande y da un poco de miedo pero el objetivo es ser parte de la selección y viajar a Chile, a jugar el Panamericano en noviembre de este año”, asegura Miguel, también a través de lengua de señas.

Esa cita otorgará tres plazas para el Mundial de Corea del Sur y las Sordolimpíadas que se realizarán en 2021. Un sueño hecho realidad para los muchachos.

“Nos sorprendimos totalmente cuando fuimos convocados. Empezamos a trabajar, a entrenar, a jugar partidos con personas oyentes para preparar a nuestro cuerpo y poder jugar cada vez mejor”. Son sus manos las que hablan. Bien que lo hicieron porque los entrenamientos en Buenos Aires son a full, dos horas completas de intenso trabajo para el plantel. Pero no se quejan para nada. “Es un orgullo entrenar con la Selección”.

Todo esto es posible gracias a la Federación Argentina de Fútbol Silencioso (FAFS), que reúne a las asociaciones de todo el país. Si bien está presente hace varias décadas, los jugadores convocados siempre se circunscribían a la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, por cuestiones de cercanía. Pero en el último año hubo un cambio de autoridades y se habló de armar un seleccionado más federal. Así fue que aparecieron Cristian y Miguel en el radar del cuerpo técnico. De nuevo y con más chances que nunca de estar en Chile.

 

Fondos para viajar

Pero no todo es color de rosa. Los Toros vienen golpeando puertas para poder juntar los fondos y solventar el viaje hasta Chile. Y en esa situación también están Cristian y Miguel, que solicitan ayuda financiera para poder costear el pasaje y la estadía que suman un total de 1.220 dólares.

Con el afán de ayudarlos, la AFA le dio a cada integrante del seleccionado 50 bonos para que vendan en sus provincias, a sus familiares y amigos.

“Yo no tengo trabajo, busco pero no consigo. Cobro una pensión pero es poco y ahora fui seleccionado y quiero ir. Mi familia me ayuda con algo de dinero y también están los bonos. Algunos me preguntan para qué es y yo les pido que me ayuden porque quiero viajar y ser parte de la selección. Les cuento sobre Chile… algunos me dan, otros no”, explicó Cristian.

Miguel tampoco trabaja, no consigue, y ahora está a full tratando de vender los bonos. Cuando se vuelvan a Baires deberán rendir todo lo recaudado con el objetivo de hacer un fondo común que asegure el viaje para todos. Tienen tiempo hasta el 30 de septiembre para juntar el dinero. En los primeros días de octubre se dará la lista definitiva para viajar y estos misioneros quieren formar parte.

 

Vuelven a Baires

Mañana emprenden viaje nuevamente hacia Buenos Aires para un nuevo entrenamiento con la Selección, que es una vez cada 15 días aproximadamente. Los chicos tienen el derecho de un pasaje gratuito por su discapacidad, pero deben pedir el pasaje con anticipación por si ya está ocupado el cupo de cada empresa. Hasta ahora no tuvieron problemas, aseguran, sólo que si deben viajar mucho tiempo antes tienen que buscar alguien que les dé lugar en Baires para quedarse un par de días. Todo lo hacen por el amor a la camiseta. Una vez que comienzan los días de práctica tienen asegurada la estadía en la pensión de AFA, que es donde se quedan los chicos de todas las provincias que llegan para la práctica.

Por estos días son un total de 26 jugadores que se entrenan para ser parte de los 23 que estarán en Chile. “Falta para la convocatoria final, estamos entrenando. Hay chicos que se ausentan, ya no van. Nosotros hacemos todo el esfuerzo y vamos”, aseguran los muchachos.

Eso juega un papel fundamental en la convocatoria, porque además de sus condiciones futbolísticas, también se analiza su conducta, la asistencia a los entrenamientos, el contacto con sus compañeros y que sigan a rajatabla las indicaciones que manda el cuerpo técnico, comandado por el DT Tomás Tercero, vía Whatsapp. Hasta ahora los muchachos siguen todo al pie de la letra, lo que aumenta sus chances de estar en tierras trasandinas el próximo noviembre.

“Ojalá que clasifiquemos primeros”, se ilusionan y tienen con qué. “Los Toros tienen mucho huevo, se practica mucho, se entrena mucho, nuestros compañeros son buenos jugadores y ojalá estemos entre los tres equipos que clasifican al Mundial”. Si bien resta confirmar su participación, algunos de los países que estarían en Chile serían México, Estados Unidos, Argentina y el local.

Las reglas del fútbol silencioso son las mismas que el de oyentes. Se juega 11 contra 11 en una cancha de la misma dimensión. La única diferencia es que el árbitro no tiene un silbato sino un par de banderines que utiliza para hacer saber sus fallos. Igual, por cualquier cosa, un intérprete está afuera de la cancha en caso de que lo necesiten. No pasa casi nunca, los códigos del fútbol se entienden en los gestos.

“Nos sentimos identificados con el nombre de Los Toros. Porque los toros no tienen vergüenza y siempre van para adelante”, dicen. Y es claro entonces que el mote del equipo a Cristian y Miguel, les viene como anillo al dedo.

Fuente: Primera Edición.

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