La Franja late con fuerza
La historia del Club Guaraní Antonio Franco dispone de una sucesión de hechos y circunstancias con variados matices que se han conjugado para dar vida y color al tránsito de la más popular institución deportiva de Posadas, que desde sus comienzos tuvo que sortear difíciles imponderables para seguir adelante en su derrotero de progreso.
De acuerdo a los antecedentes obtenidos en los archivos de El Territorio, uno de los grandes animadores de los torneos oficiales de fútbol en Posadas -en la última etapa de la década de 1920- fue el Club Sportivo Colombo, equipo que llegó a trascender notablemente porque contaba en sus filas con jugadores muy bien dotados y cuyo impulso se debió al patrimonio exclusivo de la firma comercial Casa Colombo, ubicada en la esquina de Félix de Azara y Sarmiento.
La denominación de Sportivo Colombo porque tenía enclavado su campo de juego en el predio en el cual hoy está ubicado el moderno e histórico estadio de Guaraní.
La historia recopilada señala que en los primeros años el predio estaba al descubierto, rodeado nada más que por un cerco perimetral, que cuando se anunciaba la disputa de algún partido por el campeonato oficial, se tenía que cubrir totalmente con largas piezas de lona para evitar que los encuentros sean observados desde la calle. Una vez finalizado el partido se procedía a retirar nuevamente porque de lo contrario los transeúntes se apropiaban del tejido que hacía las veces de muro.
Sin embargo, como los éxitos deportivos acompañaban al Sportivo Colombo, por iniciativa de sus dirigentes se llegó a entablar en su mayor parte la zona perimetral del campo de juego, que entonces se hizo más coqueto y a la medida para los espectáculos que concentraban mucha gente.
Sin embargo no todo fue color de rosa, porque al inicio de 1930 el Club Sportivo Colombo fue disuelto, sin que se conozca con certeza cual fue el motivo. Algunos afirman que fue una medida dispuesta por la casa patrocinante.
Lo real y concreto es que los futbolistas pertenecientes a Sportivo quedaron libres y tuvieron que incorporarse a otros clubes. Por citar a algunos de los que estaban en el equipo se puede mencionar a Salvador Posdeley, Agustín Fernández, Armando Gass de Vinsac, Eladio Zarza, Olegario Bejarano, José Pérez, entre otros.
La medida fue un duro golpe para los muchachos de Villa Sarita. En forma tácita resolvieron integrar un equipo que sin denominación acordada, saldría por los barrios y por el interior a jugar partido amistosos.
La fundación
La historia dice que allá por 1932, Antonio Franco, enfermero de Salud Pública (por entonces se le llamaba Asistencia Pública), que prestaba servicios en un local ubicado en el Parque República del Paraguay, comenzó a alternar con este grupo de entusiastas jóvenes que tenían enormes ansias de jugar al fútbol y defender a su barriada.
Antonio Franco, al comprobar que la juventud del barrio necesitaba de una entidad que los nucleara, lanzó la idea de formar un nuevo club, y tras hablar con uno y otro, concretó una reunión en su almacén, que estaba ubicado en la esquina de Ivanowski y Ayacucho (actualmente se denomina Ángel Acuña).
Acudieron al llamado de Antonio Franco, Eusebio Alvez (dueño de la casa que alquilaba Franco), Félix Noguera, Juan Noguera, Claudio Báez, Nicolás Báez, Gabriel Ayala (que tenía su casa frente mismo al almacén de Franco), Ernesto Vargas, José Pérez, Rito Gómez, Zenón Rojas, Julián Pícoli, Tito Romero (hermano de Genes Romero), Tomasito Martínez (por entonces utilizaba todavía pantalón corto), Leopoldo Martínez, Hermes Valenzuela y Héctor Daniel Valenzuela, entre otros.
Las primeras anotaciones de la naciente entidad se realizaron en un cuaderno de 20 hojas. En ese cuaderno se escribió al acta fundacional de la gloriosa entidad que se llama Club Guaraní, que al fallecer su fundador e inspirador (en 1935) se le agregó el nombre de Antonio Franco como homenaje a la memoria del entusiasta enfermero, que tomó la iniciativa de fundar un nuevo club que con el correr de los años se convirtió en la entidad más gloriosa del fútbol misionero.
Esto ocurrió el 12 de junio de 1932. Este mes la entidad cumple 78 años y hoy la gran familia franjeada festejará el acontecimiento con una cena que será servida en el remozado tinglado de su sede.
Fuente: territoriodigital.com
