En un partido muy emotivo y por momentos caliente, Crucero del Norte ratificó lo hecho en el partido de ida, igualó 1-1 con La Picada en condición de visitante y como había triunfado en la ida por 1-0, se adjudicó el derecho de ser el rival de Guaraní en la final de la ronda Apertura de la Liga Posadeña.
La cancha de Atlético Misiones, sede donde será local El Verde del Oeste en el próximo Torneo del Interior, fue el escenario elegido para disputar el partido de vuelta, y su primera presentación como local en este reducto no fue del todo satisfactoria para los de Víctor Medina.
El inicio del encuentro fue una continuación de los sucedido el último domingo en Santa Inés, el equipo de Duré salió al terreno de juego mucho más concentrado y decidido que su rival, dispuesto a no desaprovechar la ventaja que había conseguido en su casa.
En cambio La Picada nunca pudo imponer su juego, a lo largo de toda la serie se lo notó como impotente a la hora de generar peligro. Al Verde le faltaron ideas para poder vulnerar a la dura y ordenada defensa que le presentó el último campeón.
Y no sólo tuvo inconvenientes para doblegar a la última línea de Crucerito, sino que también repitió algunos errores en su propia defensa.
El encargado de sacar provecho de uno de estos errores fue -otra vez- como en el encuentro de ida, Luis Buera, quien a los 20’ de la etapa inicial realizó una verdadera jugada Maradoniana, en la que luego de un eslalon, dejó desairada a toda la defensa local, se metió en el área sin ninguna resistencia y cuando estuvo cara a cara con Jorge Rodríguez la colocó con su pierna derecha contra un palo.
Con el 1-0 parcial, la serie estaba prácticamente definida, ya que el dueño de casa debía convertir dos goles para meterse en la final, y por lo demostrado hasta ese momento a los largo de los dos partidos, la tarea era realmente muy complicada.
Mejoró en el complemento
El Tren de Oeste se hizo fuerte a lo largo del torneo con la pelota parada. Esta fue, sin duda, una de sus mejores y más efectivas armas al momento de conseguir goles, y mediante está vía logró equilibrar las acciones, pero lo consiguió recién llegando al cuarto de hora de la segunda parte.
Maslovski, fue el encargado de ahogarle el grito a la hinchada del Verde, luego de salvar su valla en dos oportunidades.
Con el envión de haber estado cerca del empate, el equipo de Villa Cabello se animó y fue a buscar el gol del descuento con más amor propio que buen fútbol. Crucero, cómodo con los dos goles de ventaja en el global, se retrasó unos metros.
Aunque los de Santa Inés siempre tuvieron la oportunidad de liquidarlo en alguna contra, pero sus delanteros no fueron del todo efectivos como para convertir un gol más y definir la serie con mayor tranquilidad.
Las esperanzas para el conjunto que el domingo estará debutando en TDI resurgieron a los 22’ del complemento cuando Nicolás Gabadian puso el 1-1 parcial y le dio vida a su equipo, que necesitaba un gol más para ser el otro finalista. El epílogo del partido fue vibrante y dinámico, cualquiera de los dos pudo haber anotado un gol más, El Verde estuvo cerca de conseguir el gol que le daba el pase a la final, pero también Buera tuvo tres chaces muy claras que Rodríguez se las negó.
Ahora Crucero deberá medirse nada menos con Guaraní para definir al ganador de la ronda Apertura.
Fuente. Gustavo Hollmann, El Territorio.




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