Hay un cosquilleo especial en el seno del plantel de 1ª de hockey femenino de Centro de Cazadores. A medida que transcurren los días, se despiertan las sonrisas y brota por los poros la palabra campeón. Es que las damas saben qué ocurrió en el camino que las llevó a la conquista del Oficial de la Federación Misionera (logro que se repite, ya que fueron monarcas en 2010), lo palpan, tienen el recuerdo fresco del fin de semana que las ubicó en lo más alto del podio, después de vencer a Lomas y Educación, respectivamente.
Y el sentimiento azulgrana crece, camina y proyecta pasos más grandes, de la mano del “heterogéneo” -como lo definieron por las edades de cada una- grupo de jugadores, guiadas por Jorge “Rata” Alegre, el entrenador que, apenas recibió el llamado del plantel para regresar, no dudó en retomar el trabajo con el equipo.
“Pensamos que iba a ser más complicado el año pasado”, narró Alegre, quien fue más allá y explicó que con las incorporaciones, en principio todo pintaba de la mejor forma, aunque las caras nuevas tuvieron problemas personales y el plus que fueron a buscar se desvaneció. “Prevaleció el grupo por lo individual, se hizo un esfuerzo muy grande”, dijo el técnico quien observó: “Por la mala organización hubo dos partidos (los de la dos últimas fechas) en dos días. Ahí se equivoca la Federación, hay que proteger a las jugadoras”.
El Rata se muestra sereno para el diálogo y resalta la buena relación con las jugadas, pero advierte, “si les tengo que retar, lo hago”, para luego insistir en que “tuvimos que resolver situaciones difíciles, y luchamos desde abajo, las chicas fueron consolidándose. Disfruto más este torneo que el del año pasado”.
El éxito obliga a no quedarse con los brazos cruzados; es que después del último Regional nuevamente se desnudó la importancia de competir en cancha sintético, escenario para el que “nos tenemos que aggiornar”, dijo Alegre. En cambio, Alejandra Recalde, quien luego de un año y medio de ausencia retomó los entrenamientos y celebró el torneo Oficial, confió que “necesitamos cambiar, es otra realidad”, en sintonía con el técnico respecto de que deben profesionalizarse para estar a la altura de las rivales de otras provincias.
Más contenida, aunque firme en sus palabras, la capitana Noelia Sanabria explicó que “con nuestras limitaciones, se nota que tenemos potencial (cuando jugaron en el Regional)” y resaltó que la causa de este presente se debe “a que lo más fuerte que tiene el grupo es la unidad, siempre estamos en contacto”. A su lado, Alejandra fue contundente: “A la hora de la verdad somos muy unidas”.
Reponerse ante la adversidad
Las últimas fechas del Oficial encontró a los equipos que peleaban por la corona enfrentándose entre sí; Centro de Cazadores jugó el domingo con Lomas y allí ocurrió un hecho particular. La habitual arquera no pudo asistir a los últimos partidos por cuestiones personales y como no tenían recambio ingresó una juvenil. El escenario se complicó cuando esta última se lesiona y ocupa el puesto una jugadora de campo, Cecilia Saldívar.
Allí, describió Alejandra, “se defendió la camiseta donde sea. No dejamos que lleguen al arco nuestro”. Centro arrancó en desventaja ante el Camaleón y luego se llevó el triunfo 2-1; con ese envión, al día siguiente superó 2-0 a Educación para saborear la corona de bicampeón.
El sabor del triunfo les hace un guiño a las jugadoras, como Noelia, quien juega desde los 12 años y cuenta que “se genera un sentimiento de pertenencia al club. El esfuerzo es grande, hay una motivación”, en tanto que Alejandra, quien había dejado de jugar por la maternidad y el trabajo, regresó y sintetiza: “Es una necesidad”.
Ahora es momento de planificar lo que viene; Alegre aclara, “lo mío es una obligación, lo de ellas una decisión”, pero regresa a las imágenes del campeonato: “El sabor de haber ganado es más grande, el equipo estaba desmotivado, fue un desafío grande”.
Fuente: territoriodigital.com




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