«

»

Imprimir esta Entrada

El camino correcto

El Colectivero tuvo buenos pasajes en la noche de Campana

Así debe jugar. Podrá no ganar, pero habrá muchas más posibilidades de sumar puntos semana a semana.
Anoche, en lo que fue su mejor producción en el torneo, Crucero empató 0-0 con Villa Dálmine, puntero de la B Nacional, y cortó una racha de dos derrotas consecutivas como visitante.

El Colectivero le mostró el respeto necesario al líder del campeonato desde el primer minuto. Pico Salinas plantó en Campana un conservador 4-5-1, pero a diferencia de lo que había mostrado en sus anteriores presentaciones como visitante ante Argentinos y Chacarita, el equipo misionero mostró ayer esa dosis de actitud individual y colectiva que todo equipo necesita para ganarse respeto.
Pico armó un once titular para neutralizar a su rival y no tanto para lastimar en el arco de enfrente. Y a juzgar por el rendimiento, la idea convenció hasta al más incrédulo. Porque el Violeta, puntero invicto del torneo, que apenas había resignado dos puntos en sus primeros cinco partidos, no le pateó al arco, no le generó una sola situación de gol y hasta terminó conforme con no haber perdido.
El Colectivero ganó de punta a punta el duelo actitudinal, se impuso en todas las divididas y explotó muy bien sus principales virtudes: la solidez defensiva de los centrales, el criterio de Domínguez y Castro en el círculo central y la velocidad y picardía de Méndez y Dujaut para autogenerarse espacios en campo adversario.
Ni siquiera pudo monopolizar el juego en el medio el dueño de casa, porque Crucero estuvo mucho más despierto y decidido a la hora de pelear cada pelota.
En los primeros 25 minutos Crucero percibió que tenía todo controlado en la faceta defensiva. Entonces empezó a animarse en la faz ofensiva. Domínguez se hizo patrón en la zona media y de sus pies el Colectivero inclinó la cancha a su favor. Primero se lo anularon a Méndez por un supuesto off side, más tarde Siergiejuk tardó un segundo y perdió con el último defensor, y en la más clara fue Robinho Dujaut el que no pudo conectar de taco en la boca del arco con un Kletnicki ya vencido.
Con lo que había mostrado en los primeros 45 minutos, había motivos para ilusionarse con algo más en el complemento.

Violeta de vergüenza
Lo mismo sucedió en el local, pero a la inversa. Los gritos del técnico Walter Marchesi en el vestuario local se hicieron escuchar y al dueño de casa no le quedó otra que apretar un poco más los dientes para revertir su pobre imagen.
Un par de remates desviados de media distancia fue lo más importante que mostró el Violeta, pero fue Crucero el que nuevamente desperdició una chance inmejorable de gol: a los 14’ Mauro Siergiejuk nunca encontró su lugar en el área chica y no pudo darle un final feliz a una pelota totalmente perdida casi en la línea de gol.
Iba una hora de juego y Crucero hacía sobrados méritos como para bajar al puntero de la B Nacional.
Pero de merecimientos no se vive en el fútbol. Si no que lo diga Nacho Arce, el arquero de Crucero que tuvo en sus pies la gran oportunidad de marcar de penal pero perdió el duelo ante un intuitivo Kletnicki promediando el segundo período.
Sin embargo, lejos de caerse por el penal errado, el equipo misionero mantuvo la intensidad y acarició la apertura con un remate apenas desviado de Perusatto.
Dálmine nunca le encontró la vuelta al pleito. Crucero siempre impuso las condiciones del juego y, más allá del punto con sabor a poco, entendió que este es el camino para recuperar el prestigio perdido.

Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.

Enlace permanente a este artículo: http://www.deportesmisiones.com.ar/opinion/2016/10/13/el-camino-correcto/

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes utilizar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

Optimization WordPress Plugins & Solutions by W3 EDGE