En el juego, Guaraní quedó en deuda

Guarani volvió al triunfo, pero dejó dudas¡Qué lejos parece haber quedado ese equipo brillante que hace cinco semanas había bailado a los tucumanos en Villa Sarita, con toques, fútbol asociado, lujos y una docena de situaciones desperdiciadas! Pasaron cinco fechas y el Guaraní de Telmo Gómez que prometía arrasar con todo, se ha estancado: Hoy se debate entre un mar de dudas, apresuramientos e imprecisiones.
Pero claro, en el fútbol actual, a veces jugar bien o medianamente bien, no importa demasiado. Y en otras no es necesario, basta con buscar siempre, con tener actitud, fe y también, una cuota de fortuna. Como le pasó esta vez a Guaraní, que no encontraba la forma de entrarle a un cerrado rival, no tenía ideas, pero con un centro pasado –en una jugada aislada- y un doble error rival, le bastó para festejar.
Lo que valen son los números, y a tres fechas del final, la Franja sigue como único escolta, depende de sí mismo para clasificar y pudo ganar luego de un mes de penurias, con cuatro partidos sin triunfos.
El tema es que si no mejora su nivel de juego, será difícil que pueda vencer en los dos próximos cotejos de visitante ante los tucumanos y el clásico ante Crucero…

Parece estancado…
La imagen que había dejado en aquél partido contra Atlético Concepción, donde ganó 2-1 pero pudo haber goleado, fue muy distinta a la que dejó el equipo en este opaco triunfo sobre el ordenado pero limitadísimo Sol de América de Formosa.
Parecía que Telmo Gómez había encontrado el equipo, porque jugaba en forma aceitada. Pero los partidos seguidos de visitante, las continuas ausencias por lesiones y suspensiones y la falta de victorias parecen haberle quitado confianza al plantel, que esta vez fue, intentó siempre, pero con mucha imprecisión, sin juego fluido y escasa profundidad.
El equipo muestra dudas y parece haber dado un paso atrás.
Es difícil jugarle a un equipo que se defiende bien con dos líneas de cuatro como Sol, pero esta vez el equipo formoseño fue más agresivo, presionó bien en el medio y también se animó a jugar, desnudando viejos problemas en el sistema defensivo franjeado.
Así se puso en ventaja la visita, con un pase al vacío de Godoy para Méndez, quien le ganó al achique defensivo, habilitó Albarracín por el medio y el lungo delantero la definió de emboquillada con gran precisión para enmudecer a todo el estadio.

¿Y Guaraní?
Intentó manejar la pelota en el medio, pero no estuvo preciso el «Pelado» Enrique, Bianchini estuvo ausente sin aviso y Portillo, se tiró demasiado hacia el medio, haciendo de doble cinco y por eso, en la derecha nadie ocupaba los espacios, porque Gastou, si bien cumplió en la marca, se limitaba a defender.
Así las cosas, la esperanza local pasaba por una pelota parada, por una genialidad del «Chuky» Núñez (casi hace un golazo a los 6 tirándola por arriba del 1) o algún desborde del «Chino» Ramírez, que fue quien, en definitiva envió el centro que bajó Núñez de cabeza y Marcelo Morales (en posición dudosa) empujó al gol de zurda, para apagar el incendio.

Sin conducción
Muchos pensaban que el gol despertaría al equipo en el segundo tiempo, que recuperaría la confianza, pero nada de eso ocurrió y todo fue más aburrido porque la visita se cerró muy bien atrás y en Guaraní, seguía la imprecisión de casi todos, hasta que Telmo lo cambió a Bianchini por López García, y al menos el zurdo de 25 de Mayo le dio mayor movilidad, peligrosidad, generando foules, centros, y probando de media distancia.
Sol estaba bien parado y metía en todos los sectores, pero cometía errores, como a los 18, cuando dudaron los centrales y Claudio Torres la tiró de zurda a las nubes, desde el punto penal.
Y como los formoseños fueron muy tibios en ofensiva (por algo están últimos con For Ever) en la primera de cambio, cuando ya pocos confiaban, llegó el desborde de Moyano por derecha, el centro que le pasó a todos, y el «Chuky» Núñez, entrando por detrás, se tiró de palomita y despertó el delirio de la gente que ya se impacientaba.
Después hubo tiempo para un par de cabezazos de peligro del lungo zaguero Rodolfo Sandoval –en una Gonzalo Ponzio la desvió espectacularmente al córner- para un Sol de América que quizá mereció el empate.
No jugó bien, pero lo bueno es que Guaraní ganó, los jugadores lo festejaron como una clasificación porque pudieron ganar luego de cuatro fechas.
Puede servir mucho el triunfo en el aspecto anímico, pero si el equipo quiere clasificar y ser candidato a pelear al ascenso debe mejorar y mucho.
Debe volver aquél que bailó a los tucumanos, ¿podrá recuperar la memoria en la Banda del Río Salí?
Será tan necesario como los tres puntos que sumó este domingo.

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