Tras penar una década en el Argentino B, el ascenso despertó unas expectativas enormes en Alvarado. Pero pagó pronto el precio de desmantelar el plantel anterior, de no haber acertado con un sólo refuerzo y de una mala pretemporada.
Una seguidilla anormal de lesiones (en un momento, por lo bajo, los jugadores comenzaron a reconocer que se rompían mirándose fijo) lo persiguió durante las dos primeras ruedas. Tan malo fue el comienzo, tan pronto quedó condenado al último lugar del grupo, que jugar la Promoción pasó a ser un objetivo deseable. En el receso del verano los dirigentes debieron depurar el plantel y aplicar una política de reducción de sueldos para poder hacer frente a los sueldos del resto.
El plantel quedó limitadísimo, pero llegó un refuerzo de lujo: Ezequiel “Trapito” Ceballos, una de las figuras del equipo que había ascendido.
La llegada de Ceballos le dio algo del juego que le faltó durante casi toda la campaña. En la 19ª fecha, además, asumió Gustavo Noto (un símbolo del club, capitán del equipo durante varios años en el Argentino B) y hacia la última rueda se gestó una levantada. Aunque no ganó como visitante en todo el torneo, con técnico nuevo ya no perdió más en el estadio José María Minella.
Tras estar a diez puntos del penúltimo, terminó a cuatro de Huracán de Tres Arroyos, aunque evitó el descenso directo igualando sin goles ante Rivadavia de Lincoln.
El parate le vino bien para recuperar lesionados. Por caso, el capitán Gonzalo Sánchez, uno de los mediocampistas centrales. Y el mediocampista izquierdo Pablo Villar, quien al menos integrará el banco de suplentes. Sólo para eso porque los pocos amistosos que jugó fueron ante rivales menores, como equipos del torneo marplatense de primera división.
A favor tiene Alvarado que hace rato viene mentalizado con jugar esta instancia. En contra que no tendrá a su arquero titular, Gustavo Gatti, suspendido por acumulación de amarillas. Germán Nabarro, su reemplazo, era el cuarto arquero a comienzos del año y sólo jugó un partido en toda la campaña.
El ascenso de Unión, de alguna manera, es un incentivo para todos. Sobre todo porque los pibes de Unión, en medio de los festejos en el vestuario de San Francisco, les “dedicaron” el título en casi todos los cantos.
Lo que cayó mal, sobre todo a los dirigentes, fue que Crucero del Norte tocara como rival. La razón es puramente económica. Dicen que es un viaje de casi cincuenta mil pesos y esa suma, hoy en Alvarado, es una fortuna. De todos modos, Noto convenció a los directivos de la conveniencia de salir el miércoles y esperar tres días en Apóstoles.
El entrenador confirmará a los titulares recién el domingo, horas antes del partido. De todos modos, un probable equipo sería: Germán Nabarro; Gustavo Cardarelli, Mario Cambi, Esteban Erramuspe y Leandro Serpillo; Eugenio Klein, Gonzalo Sánchez, David García Lorenzo y Fernando Telechea; Ezequiel Ceballos y Juan Manuel Vuoso.
Fuente: diario La Capital, Mar del Plata.



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