La vela de ilusión que se había encendido la semana pasada con la victoria en Rafaela se quedó prácticamente sin mecha. Crucero perdió con Gimnasia (ER) 1-0 como local, en el marco de la 24ª fecha, y quedó muy complicado de cara a la clasificación a la segunda fase del torneo Argentino A.
El Colectivero había ganado la semana pasada, aprovechado una serie de resultados y se ubicó, inesperadamente, a sólo dos puntos del tercero, justamente el Lobo entrerriano. Ayer debía ganar, o al menos no perder, para continuar en una posición expectante, pero sufrió una inesperada derrota (Gimnasia había perdido las tres veces que jugó en Santa Inés) y ahora quedó nuevamente a cinco puntos del tercero, cuando sólo quedan 12 puntos en juego en la fase regular.
Insinuó, pero no facturó
Y eso que el inicio de Crucero fue muy alentador. A los 5’ apareció Marczuk por el sector derecho pero su centro bajo fue despejado por un defensor entrerriano; a los 7’ Márquez ganó en velocidad pero no pudo vencer a Rougier mano a mano. A los 15’, Varaldo mandó un puntapié al corazón del área chica y Lucas Rodríguez se lo perdió de manera increíble. En los primeros minutos del juego Crucero combinó precisión con velocidad, Derlis manejó los hilos ofensivos y Márquez y el propio Varaldo mostraron cosas interesantes en cada complementación.
Pero la mayor sorpresa se la llevó Gaona a los 24’, cuando Cergneaux fue a buscar en un centro aéreo y su cabezazo reventó el travesaño del uno misionero.
Había anticipado en la previa Yegros Tejada que este Gimnasia tiene cosas similares al Unión del año pasado, porque no insinúa demasiado pero pega en los momentos justos, y a punto estuvo de hacerlo en su única incursión importante.
Así como el rendimiento de Crucero fue desinflándose hacia el cierre de la primera parte, fue interesante con el arranque del complemento. Pero como faltó profundidad, Dechat decidió cambiar figuritas y mandó a la cancha a Yegros Tejada, el mismo que le dio vida al Colectivero la semana pasada en Rafaela.
Pero el que le dio vida a su equipo fue Carlos Lovera, quien a los 18’, y después de una pelota parada, le metió la testa a un centro frontal y adelantó al Lobo para sorpresa de varios.
Ahí sí se la jugó Dechat: adentro Brítez y Cabrera, dos hombres ofensivos, y afuera dos recuperadores, como Rodríguez y Peirone. Lo contrario hizo Losada para aguantar la ventaja conseguida. Pero la desventaja hizo confundir roles, caminos y búsqueda, y la visita saco rédito de la confusión local. Apretó marcas y con eso le alcanzó para sumar por primera vez en la tierra colorada.
Fuente: territoriodigital.com



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