Para Mitre será una derrota difícil de digerir; para Tokio, un triunfo para festejar por un buen tiempo.
Por la 11ª fecha del Torneo Federal, Región NEA, el Japonés se recuperó de una desventaja de 15 puntos y terminó adueñándose del clásico capitalino al vencer al Auriazul 72-70 en un Templo Oriental que parece cada vez más inexpugnable.
El Oriental, que le ganó a Mitre los ocho partidos que disputaron este año por los diferentes torneos (Asociación, Provincial y Federal), logró su cuarto triunfo consecutivo en casa y con 15 unidades en 10 partidos ocupa un entusiasta tercer lugar en las posiciones.
Pero Tokio hizo, con seguridad, el peor primer tiempo del torneo. Innumerables pérdidas, decisiones erróneas y nervios generalizados por algunos fallos en contra, hicieron que el local equivoque los caminos en la mayoría de los casos.
En cambio, Mitre contó con un encendido Cristian Diesel, ese jugador que, en su plenitud, claramente podría estar jugando en un nivel superior.
El eldoradense asistió, encaró al aro y lastimó de manera reiterada de tercera dimensión, y conducidor por él el Auriazul se llevó los primeros dos cuartos (16-12 y 21-15) para tomar una apreciable ventaja de 10 al cabo del primer tiempo (37-27).
Mitre suplió bien la ausencia de Olsson en la pintura con el juego perimetral de sus aleros, mientras que el local, que no contó con Garrone (padece una pubalgia) seguía padeciendo la falta de acción de Acosta, Caramuto y Fulquet.
Un nuevo triple de un agrandadísimo Diesel le dio la máxima a Mitre (29-44), pero entonces entraron en escena Acosta, Sudol y Caramuto con tres bombas, el Japonés ganó el parcial 24-20 y llegó al desenlace con mayor optimismo.
Y en los últimos 10 minutos los nervios parecieron apoderarse de los visitantes. Infracciones en ataque, pérdidas ingenuas y una defensa menos asfixiante que la propuesta hasta entonces comenzaron a abrirle las puertas a los dirigidos por Bidarra.
Cuatro puntos seguidos de Nicolás Martínez dejaron el tablero 55-57, mientras que el Auriazul empezaba a sentir la merma física de Diesel.
En contrapartida, a los locales se les abrió el cesto. El aro que prohibió todo en la primera parte ahora no ofrecía resistencias.
Dos triples consecutivos de Caramuto, otro de Martínez y uno más de Acosta le dieron por primera vez la delantera al Japonés (67-65).
A 40 segundos del final, ganando 71-70, el local consumió el reloj en un ataque y un simple de Fulquet dejó las cosas 72-70.
Mitre tuvo su chance de ganarlo en los últimos 12″, pero el exigido lanzamiento de Pared sobre la chicharra esquivó el aro y el festejo, el octavo consecutivo en casa, quedó en el Templo.
El Japonés se presentará nuevamente en su estadio el martes frente a Sarmiento de Resistencia, mientras que el viernes jugará nuevamente el clásico ante Mitre, pero esta vez como visitante.
Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.




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