Bautismo Nacional

Va a ser difícil no exigirle resultados a Crucero del Norte en la Primera B Nacional. Pese a que mantiene la base del equipo que logró el ascenso hace poco más de un mes, hay una idea de juego definida y un plantel que mantiene el hambre de gloria a flor de piel.
En su debut en la divisional, el Colectivero venció a Atlético Tucumán 1 a 0 y arrancó de la mejor manera su participación en la segunda categoría del fútbol argentino.
No le resultó sencillo ni mucho menos al conjunto dirigido por Pedro Dechat, sobre todo porque por momentos sufrió el cambio de ritmo que hay en la categoría, pero le alcanzó con una exquisitez de Dardo Romero de tiro libre y la solidez defensiva que ya es marca registrada.
Crucero, uno de los cuatro ascendidos y que tiene como objetivo base mantener su lugar en la B, volvió a terminar con su valla en cero por tercer partido consecutivo y estiró a 14 su racha de encuentros sin derrotas.
Fue sólo el primer paso, pero importante para que los rivales vayan tomando nota.

Primera experiencia
El primer desafío del Colectivero, en casa, era toda una incógnita. Más de cinco mil personas esperaban una alegría en el regreso del fútbol misionero a la B Nacional tras 24 años, y el apoyo del público sin dudas aportó a la causa.
En los primeros 10 minutos Crucero mostró su acostumbrada verticalidad con Polaquito Cabrera como conductor. Pero enseguida se acomodó el Decano y su propuesta de 3-4-1-2 no tardó en equiparar el juego.
A diferencia de los partidos en el torneo Argentino A, donde los rivales salían a especular en el Andrés Guacurarí y ver la propuesta anfitriona, el local se encontró con un adversario decidido a cambiar golpe por golpe, sobre todo con la velocidad de Maidana y More y la claridad que sólo en ocasiones le dio Bustamante.
No pudo el Colectivero originar varias situaciones de gol, porque se nota que en esta categoría se achica considerablemente el margen de error, pero sí trató de ser protagonista.
Y el aviso que rompió el respeto mutuo nació de un recupero de Romero -la figura del partido- que el debutante Luis Rodríguez dilapidó con un remate elevado en inmejorable posición, mientras que el visitante del Negro Rodríguez sólo arrimó peligro con un bombazo apenas desviado de Bustamante.
El Decano, con poco, emparejó las acciones, pero con el correr de los minutos le tomó mejor el ritmo al desarrollo y fue más inteligente para jugar en espacios reducidos, algo en lo que habrá que hacer especial hincapié pensando a futuro.
La paridad reflejaba claramente lo que mostraban los dos, y estaba bien, pero a los 11’ del complemento Mecha Rodríguez originó una infracción a pasos del área y Dardo Romero se mostró decidido en empezar a escribir una nueva historia para el fútbol misionero.
Preparó la sutileza de su zurda y con la parte interna del botín acarició la pelota para ubicarla contra el palo izquierdo de Cacace y hacer estallar a más de cinco mil gargantas presentes en Santa Inés.
La estabilidad defensiva sólo tembló cuando Tomasini se enredó a metros del área y Maidana le dio apenas desviado. Pero Dechat movió las piezas, incluyó a Bareyro para clausurar puertas, a Bruno para defender la ventaja con la pelota y se aferró a un triunfo merecido y esperado.
Dio con autoridad el primer paso en tierras desconocidas y mantiene expectante a un público sediento de disfrutar más alegrías.

Fuente: territoriodigital.com

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