Crucero esta vez jugó mal y perdió. Dejó escapar nuevamente la posibilidad de ser líder de la B Nacional y cedió un invicto de casi siete meses jugando de visitante.
En su primer viaje a Jujuy, cayó con Gimnasia 3-1 en uno de los partidos de la 8ª fecha y sufrió su primera derrota fuera de Misiones en la categoría.
El Lobo jujeño, que en casa sumó 10 de 12 puntos que disputó, pegó de entrada, luego se complicó pero al final aprovechó el hombre de más y justificó el triunfo.
Ayer el Colectivero jamás encontró los argumentos para sacar la cabeza del fondo y de no ser por el travesaño, junto a un par de atajadas del debutante Cristian Mazzón, hubiese sido goleado sin atenuantes.
También es cierto que salir del vestuario ganando es un hándicap importante. Urresti tiró un centro pasado, Páez bajó el balón de cabeza e Ibáñez conectó sin que el balón tocara el piso en la primera chance concreta.
El gol fue una sensación de alivio, ya que enfrente estaba un rival que podría haber alcanzado la punta de la B Nacional si triunfaba.
Después, el Monito Fernández, tras un envío de Ferreyra, estuvo cerca del segundo pero su cabezazo pasó a centímetros.
El local era más, pero a partir de la expulsión de Ricardone por doble amonestación (primero golpeó a Ibáñez y luego a Fileppi) inclinó la cancha.
No sorprendió entonces el segundo grito luego de una acción brillante, a puro toque que arrancó Ferreyra, que incluyó un caño de Urresti a Romero y una gran asistencia de Solís a Fernández, quien definió al fondo de las mallas.
Sin embargo, el partido que pintaba para fiesta se complicó en el inicio del complemento. El golero local, Marcos Díaz, calculó mal y Rodríguez puso el descuento.
Fueron minutos de incertidumbre, porque Gimnasia perdió el control de la pelota y jamás pudo hacer notar que tenía un hombre más.
Mario Gómez se dio cuenta de cómo venía la mano y mandó a la cancha al eterno Ramasco.
Con el Gato en cancha, el equipo recuperó el orden, Solís se adelantó unos metros, algo determinante para consolidarse en la figura de la cancha, y el Lobo volvió a ser el de antes.
Solís se encargó de sellar la historia con una definición sobre el cuerpo de Mazzón luego de haber corrido 50 metros.
Al final, el dueño de casa pudo ampliar la cifra, pero no se dio.
De todas maneras, Gimnasia se retiró aplaudido por su gente y soñando a lo grande.
Crucero, lo reconoció el propio Dechat, hizo el peor partido del torneo y se volvió, después de casi siete meses, con las manos vacías de un viaje fuera de Misiones.
Fuente: territoriodigital.com




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