Ante un muy buen marco de público, Tokio ganó el partido que debía ganar ante Talleres de Tafí Viejo, 73-66, y logró la clasificación anticipada a los cuartos de final del Torneo Federal

En franco ascenso. Luciano Pozzer cada día rinde mejor como ala pivote. Ante Talleres marcó 12 puntos (tres triples). Foto: Marcelo Rodríguez
Sin dudas Tokio tiene aspiraciones importantes. Necesitaba ganarle a Talleres de Tafí Viejo en el duelo de escoltas y lo hizo con autoridad por 73-66.
Así, se aseguró el segundo lugar de la conferencia Nor-Noreste del certamen nacional y accedió de manera anticipada a los cuartos de final de la Región Norte, por lo que jugará en busca del ascenso.
Aquel equipo que a principios de temporada se planteó como objetivo mantener la categoría, se dio cuenta con el correr de los partidos del potencial individual y colectivo que posee y hoy tiene sólidas bases para ilusionarse con algo más.
En la noche del domingo, en el partido válido por la 12ª fecha, el Japonés sacó a relucir su hambre de gloria, absorbió las presiones y se quedó con la ansiada clasificación.
Y la gente, consciente de lo que estaba en juego, por suerte llenó el Templo y le brindó su apoyo al dueño de casa.
Lo mejor del Japonés se vio en el primer cuarto. Gracias a un muy buen trabajo de los internos y la fortaleza defensiva que pregona Bidarra, el visitante sintió el rigor y nunca tuvo comodidad para lastimar.
Talleres no pudo disimular la ausencia de su figura Muruaga y sólo Sergio Alé se las ingenió de la mejor manera para mostrar sus virtudes.
De todas maneras, el local se apoyó en la transición de la pelota y la velocidad en ataque para tomar una rápida ventaja que supo administrar a lo largo de los primeros 10’.
Nicolás Martínez se despachó con 14 puntos en ese periodo y encabezó el goleo japonés, que se llevó la primera manga 29-17.
En el inicio del juego el Oriental mantuvo el impulso y llegó a sacar una máxima de 19 (39-20), pero entonces aparecieron las infaltables lagunas, Solórzano y Vildoza aprovecharon sus minutos en cancha y la visita metió un parcial de 11-0 para ponerse en juego (39-31).
No obstante, la efectividad perimetral de Pozzer y Acosta, más la buena complementación de González le permitieron al anfitrión quedarse con el segundo parcial 20-19 y tomar una tranquilizadora ventaja de cara a la segunda parte (49-36).
Tokio pareció dejar en el vestuario sus ganas en el reinicio, Alé aprovechó el momento y achicó la diferencia a sólo cuatro puntos (54-50). Facundo Romani también se sumó a la levantada y Talleres se impuso 18-11 para cargar de dramatismo la parte final (60-54).
Los errores compartidos fueron el denominador común en los primeros 5’ del último cuarto (parcial de 3-2), porque los dos fallaron constamentente en el aro de enfrente.
Y en cuestión de segundos el Templo entró en estado de ebullución. Fulquet debió dejar el juego por acumulación de foules y la T se puso a sólo un triple (64-61) a 4’ del final.
Y esta vez, el as bajo la manga de Bidarra fue el escolta Luis Ayala, que lastimó en un par de penetraciones y Tokio mantuvo dos posesiones de ventaja. Garrone se asoció al pensamiento que pedía el partido (rotar la pelota y quemar segundos) y Enzo Stietz aportó su característica dureza en la marca para forzar al rival.
La soledad de Alé no le alcanzó a la visita para intentar la heroica, y Tokio defendió hasta la última bola y desató una celebración que hacía tiempo estaba esperando.
El pitazo final, el alocado festejo de Bidarra y el aporte de la bulliciosa hinchada clausuraron el primer gran objetivo del Japonés, que ahora peleará mano a mano con los grandes.
Fuente: territoriodigital.com




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