El problema es que no puede

Crucero del Norte igualó 1 a 1 con Gimnasia de La Plata y sigue sin ganar en el año. Ahora estira a doce los partidos consecutivos sin conocer el triunfo y no se despega del descenso.

El problema es que no puede

Y otra vez el rumbo parece esquivo. Crucero del Norte igualó 1 a 1 ante Gimnasia de La Plata en Santa Inés y estiró a 12 la racha negativa de partido consecutivos sin conocer la victoria. Esta vez la entrega fue superior a otros partidos, pero las imprecisiones estuvieron a flor de piel en el partido válido por la 30ª fecha de la B Nacional.
El Lobo platense salió decidido a imponer el peso de la historia, aunque la defensa se mostró sin fisuras en los primeros minutos. Las arremetidas de Facundo Pereyra y Franco Mussis fueron el estandarte en la visita, el mismo que complicó a Crucero en la primera mitad sumado a los avances de Matías García.
Sofocado por su gente, el Colectivero se apoyó en las gambetas de Enzo Bruno y la calidad de Miguel Nievas, este último parado como mediocampista junto a Eric Chmil. Pero el juego se hizo casi imposible, intervenido por una de las mejores defensas del certamen; aún así Crucero fue a buscarlo.
El partido ingresó en un bache importante alimentado por el juego trabado en todos los sectores de la cancha. Y en esa vorágine llegó lo inesperado. De un despeje Ricardone tomó una pelota por la banda izquierda ,lanzó un centro mordido y tras un débil cabezazo de Lenci la pelota quedó en los pies de Marcelo Barreña, justo en el área, para quemar la red y establecer el 1 a 0. Sorpresa en el Andrés Guacurarí.
El envión anímico era una realidad y los ataques amarillos se multiplicaron, pero cuando parecía que la levantada retomaba rumbo, los fantasmas nuevamente se hicieron presentes.
Justo en el mejor momento del local, Gimnasia llegó al empate. Franco Niell aprovechó una distracción defensiva para habilitar a Facundo Pereyra que remató de primera al palo izquierdo de Gaona, bien esquinado. Fue el empate sobre los 32’, todo como al comienzo, así se fue el primer tiempo.
En el complemento Crucero ingresó decidido a buscar el triunfo, acostumbrado al sufrimiento. Por momentos Chmil se convirtió en el patrón de juego, aunque Bruno se llevó todos los elogios en la entrega. Una chance clara de Guillermo Tambussi muy bien evitada por Monetti y otros centros sin destino en el área del Lobo fueron las más claras en los primeros 20’.
Los ingresos de Abregú y Dejaut renovaron aires ofensivos. Gimnasia por su parte apostó al contraataque con una defensa jugada al hombre por hombre, pero nada más ocurrió. El tiempo ahora se tornó en una pesadilla y la angustia invadió las tribunas. Nuevamente el rumbo gambeteó a Crucero, como lo viene haciendo desde hace doce fechas. Fue 1-1 y el descenso es una espina clavada, por el momento, imposible de sacar.

Fuente: territoriodigital.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.