En un campo de juego que le quitó protagonismo a los que intentan por abajo, Guaraní sufrió la falta de profundidad y sólo igualó 0-0 con For Ever.

En un duelo que estuvo a punto de no realizarse, Guaraní no pasó del empate 0-0 ante Chaco For Ever y quedó en deuda con su gente en el primer partido de local de su segunda temporada en el torneo Argentino A.
Las dudas en la previa demostraron, en el inicio, que eran bien fundadas. El estado del campo de juego no fue para nada bueno y el primer tiempo se fue sin pena ni gloria, tanto para Guaraní como para Chaco For Ever, rival que llegó hasta Misiones y tuvo que quedarse 24 horas más producto de la suspensión el domingo.
Guaraní, que entró al campo de juego con seis cambios respecto del primer partido del certamen, estuvo falto de conectividad, aunque lo rápido del césped mojado tuvo mucha incidencia en ello. Fue incapaz la Franja de crear juego colectivo e ignoró la banda izquierda, en la que Marcos Navarro hizo su presentación en el conjunto de Villa Sarita.
Por derecha, Roberto Bonet gastó los tapones en uno de los sectores más húmedos del campo, ya que todo el juego franjeado pasó por allí. Barinaga, otro que se presentó en la jornada de ayer (en esta temporada), estuvo movedizo y complicó varias veces a la defensa visitante, que formó con nombres conocidos como el de Ariel “Torito” Silva (ex Guaraní) y Rolandro Ricardone (ex Crucero del Norte).
La más clara para el local estuvo a los 34’, cuando Barinaga se asoció de buena forma, por fin, con Bonet, para luego rematar mordido a la derecha de Panero, arquero visitante.
Por parte de los chaqueños, Lucio Gómez fue el único que intentó y acumuló marcas cuando el juego se lo permitió. Lo demás, sólo pelotas despejadas o peleadas.
El ingreso de Ezequiel Ceballos, antes de iniciar el complemento, entregó la claridad que necesitaba Guaraní, aunque con el buen juego que propinó el enganche no alcanzó para quebrar a la línea de cuatro de For Ever.
La similitud que mostró Ceballos con el juego de Pereyra fue una buena variante para el conjunto de José María Bianco, pero eso sólo sirvió en la mitad de la cancha.
En el complemento no pesó tanto el mal estado del campo, sino que faltó profundidad. Barinaga, fiel a su estilo cuando las pelotas no le llegan, bajó varios metros y eso le quitó velocidad al ataque local.
En conclusión, el partido se jugó porque Chaco For Ever lo quiso disputar y porque el césped se mostró bien en la antesala, pero muy complicado en el transcurso de los 90’. Para Guaraní fue muy bueno el ingreso de Ceballos, porque creó, se movió y fue el mejor de los segundos 45’.
Nada alcanzó para que la Franja pudiera quebrar a un equipo que juega en base a sus necesiades. For Ever llegó a Posadas con el objetivo claro de sumar y eso consiguió.
Para la gente que se acercó hasta Villa Sarita, el buen rendimiento de Tobías Albarracín fue de lo mejor junto a Ceballos. Del resto del equipo, que se nota falto de conocimiento entre sus piezas, la deuda quedó pendiente.
En la próxima fecha, el conjunto franjeado buscará su primera victoria en el torneo frente a San Jorge, como visitante en Tucumán.
Fuente: El Territorio.




Comentarios recientes