Crucero pegó de entrada, golpeó dos veces y venció 2-0 a Almirante Brown en Santa Inés. Consiguió 22 de los últimos 24 puntos como local y empieza a respirar.

Temprano. Crucero se encontró con la ventaja en el segundo minuto de juego, con un cabezazo de Tomasini (Foto: Marcelo Rodríguez, El Territorio)
Si contra Talleres, hace dos semanas, debió esperar hasta el último minuto para quedarse con los tres puntos, este sábado el premio se encontró desde el amanecer del juego.
Con un frentazo de Gabriel Tomasini a los 2’ del primer tiempo y un penal de Ariel Cólzera a los 38’ del mismo capítulo, Crucero venció a Almirante Brown por 2-0, consiguió su tercera victoria en la Primera B Nacional y de a poco comienza a tomar distancia de sus rivales en la zona roja de los promedios.
El irregular equipo de Buenos Aires ni siquiera tuvo tiempo para acomodarse en Santa Inés. Porque en el primer ataque profundo, el equipo de Iván Delfino impuso presencia en el juego áereo y con un cabezazo de Tomasini abrió un partido chivo ante un rival que ya había festejado en Misiones en la pasada temporada.
Tras la apertura, Almirante Brown se mostró como un equipo dubitativo en el fondo, vulnerable ante el pressing y poco expresivo en ataque, y apenas si tuvo en las insinuaciones de Canelo su única arma peligrosa para asustar a Caffa. Y de hecho fue el propio enganche el que aprovechó un yerro de Pérez en la salida, encaró en dirección al uno entrerriano y desde el borde del área sacó un remate envenenado que rozó el palo izquierdo promediando el primer tiempo.
Pero fue más Crucero. Desde lo conceptual, lo futbolístico y lo físico. Diego Torres volvió a demostrar su desnivel en el uno contra uno, Caíto Fileppi se acopló bien a cada intentona ofensiva por izquierda y los de arriba intercambiaron posiciones permanentemente para desacomodar a la defensa visitante.
El Colectivero fue dueño y señor de las alturas con Tomasini y Rosso en defensa, y en el medio armó un duro paredón que diluyó el empuje de la Fragata.
A los 37’ del primer tiempo, tras un pelotazo cruzado, Benítez interceptó con la mano una pelota dirigida a la zona roja y Merlos pitó penal (el primero en la B Nacional) que el ex Boca Ariel Cólzera cambió por gol. 2-0 y partido liquidado.
Ni siquiera en situaciones adversas Brown fue capaz de torcer la historia. Si bien el ingreso de Ceballos obligó a tomar recaudos en la zaga, la salida de Canelo terminó con el escaso poder creativo de la Fragata, por lo que sólo hubo que controlar posiciones para no sufrir sorpresas.
Crucero siempre estuvo más cerca de la goleada que del descuento bonaerense, y tras el 2-0 final, dio una nueva muestra de fortaleza en su reducto de Santa Inés, que de a poco comienza a tornarse inexpugnable.
Por Gustavo Hollmann, El Territorio.




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