Arranca el viaje

Guaraní aprovechó ayer un magistral tiro libre de Barinaga, que en definitiva fue el 1 a 0 frente a Gimnasia y Tiro de Salta. Así, los de Bianco llegaron al nonagonal del Argentino A.
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Por efectividad en todos los aspectos, Guaraní consiguió su esperada clasificación al nonagonal, ese pasaje que se hizo esperar, pero que en definitiva llegó y se festejó. Fue victoria por 1 a 0 ante Gimnasia y Tiro de Salta, equipo que manejó los hilos de un partido atípico a lo que está acostumbrado el pueblo franjeado cuando se hace presente en Villa Sarita.
A los 8’, Cristian Barinaga abrió el partido con un tiro libre exquisito. El 10, que tantas veces estrelló sus remates en el travesaño, esta vez la metió en un ángulo para que la Franja amanezca en su duelo ante Gimnasia y Tiro con una ventaja que lo tranquilice.
Luego se puede cuestionar y mucho al rendimiento de un equipo que, en ventaja, entregó la pelota al rival. Más allá de eso, también cabe destacar que cada vez que atacó, Guaraní dio indicios de mejoría. El gol nació desde un rol protagónico de Pereyra, quien vio en carrera a Noir y lo habilitó para que pique hacia el arco salteño. El nueve fue tomado de la camiseta por Rodrigo López y todo derivó en el posterior tiro libre que Barinaga transformó en el único gol.
Luego, Guaraní fue metiéndose en su campo, a tal punto de que fueron sólo dos las veces que Kopp pasó al ataque. Atrás, la Franja mostró la misma solvencia de siempre, aunque ayer formó con otros nombres. El único cambio que se esperaba en la previa, Valdez por Noce, fue finalmente acompañado por el de Bernay en lugar de Vester. Las intenciones de Bianco quedaron claras: Bernay debía anular al peligroso Zárate, que se vio incapaz de vencer a la última línea durante los primeros 45’.
El Lobo salteño tuvo la pelota, pero el que manejó las situaciones claras fue el local. Barinaga y Noir, dos jugadores que se buscan como mejores amigos en un potrero, se encontraron y generaron en más de una oportunidad. Noir tuvo la chance para aumentar a los 30’ luego de un pase entrelíneas de Young, quien intercambió roles con Gamarra y fue más gestor que recuperador, pero el 9 cabeceó centímetros más alto que el travesaño.
Luego fue el propio Young quien se encontró frente al arco, pero se notó a las claras que esa no es su especialidad y, si bien venció al arquero, su remate se le fue ancho y todo quedó en la nada.
Los de Ragusa se encargaron de dejar en claro que no vinieron hasta Misiones para perder. Buscaron por todos lados: de tiro libre, centros, jugadas colectivas y también remates desde la mitad de cancha. Cosentino, para el bien local, respondió siempre con marcada confianza.
Roles invertidos en el segundo tiempo. Por un lado, Gimnasia intentó y Ragusa puso a dos delanteros con aire fresco en cancha. Guaraní, que con la ventaja se vio conforme, se replegó y apeló al juego que sufrió por parte de San Martín. Ese que lo mete en su campo y que ruega por una aparición de los delanteros.
Bianco mandó a la cancha a Vester, en lugar de Pereyra, por lo que Kopp definitivamente subió como carrilero por izquierda y Albarracín lo suplantó en el lateral.
A los 27’, Barinaga recibió un pase al fondo de Noir, pero tardó en definir y tapó Pelerman, en una de las pocas chances que tuvo el local en el complemento.
Otra de las oportunidades que levantó al Clemente Argentino fue la de Noir, a los 33’, cuando cabeceó al palo. Para cerrar y otra vez de tiro libre, Barinaga pegó uno en el poste izquierdo del arquero visitante.
Si bien el medio no fue el que se esperaba, anoche Guaraní consiguió lo que tanto buscaba. Se quedó con la victoria, los tres puntos y, lo más importante, la clasificación al Nonagonal. Faltó juego, es cierto, pero habrá que quedarse conforme con lo que costó conseguir esos tres puntos para que ahora se piense directamente en la próxima rueda, sin ir desesperado hasta Salta, provincia en la cual Guaraní cerrará la fase regular.
Fuente: El Territorio.

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