Cerca de la gloria

Cuando Crucero dominaba pero no encontraba los caminos al gol, Gabriel Tomasini corajeó en el área rival en un tiro de esquina y con un frentazo inatajable le dio el 1-0 ante Instituto. El Colectivero llegó a los 55 puntos, alcanzó a su vencido en el tercer puesto de la B Nacional y está a seis partidos de jugar en Primera División.

Cerca de la gloria

No alcanza con dominar al rival, con arrinconarlo contra su propio arco. Para ganar, Crucero necesita bastante más. Sobre todo en esta parte del campeonato, donde los puntos, por aquello que se juega cada equipo, cotizan en bolsa.
Este sábado, en el duelo estelar de la 36ª fecha del torneo de la Primera B Nacional, el Colectivero infló pecho ante Instituto de Córdoba, lo venció por 1-0 en Santa Inés y alcanzó a su vencido en puestos de ascenso.
Tal como sucedió ante Independiente hace dos semanas, Crucero se tomó el partido como una verdadera final.
Con uñas y dientes apretados y empujando desde el minuto cero, el equipo de Gabriel Schurrer fue muy superior a su rival y tuvo en una guapeada de Gabriel Tomasini el gol del triunfo. De un triunfo diferente. Porque ahora, con 55 puntos en el bolsillo, Crucero se mete de lleno en la pelea por el tercer y último ascenso a Primera División a seis fechas del final del campeonato.

Gloria especuladora
Antes de pisar tierra colorada, Instituto ya tenía bien en claro que un empate era un buen resultado. Mantener la diferencia sobre el Colectivero y asegurarse el tercer puesto de la B Nacional, en la previa no era un mal negocio en su excursión a Misiones.
Y así salió a jugar en el Andrés Guacurarí. Sin arriesgar ni siquiera un ápice más de lo necesario y priorizando claramente el arco propio en perjuicio del contrario, los dirigidos por Miliki Jiménez se pararon con cuatro hombres en el fondo y cinco en el medio, con la indisimulable intención de cortar todos los circuitos de juego del local.
De esa manera, Cólzera cayó en un embudo del que le costó escapar, Bruno no logró sacar rédito de su velocidad y Pinti fue muy bien absorbido por Masuero y Frontini. Sólo Maravilla Olivares, por momentos, fue capaz de ganar su duelo cerebral en cada marca férrea y a partir de ahí florecieron las llegadas al arco defendido por Chiarini.
Crucero, que había sido claramente perjudicado el fin de semana anterior en la derrota ante el líder Defensa y Justicia en Varela, sintió el rigor de los jueces nuevamente promediando el primer tiempo, cuando Pinti Álvarez recibió un golpe dentro del área tras un tiro de esquina que sólo el juez Álvarez no observó.
La Gloria, más que conforme con el punto, aguantó sin mayores sobresaltos las intenciones agresivas del Colectivero en el primer tiempo. Mantuvo su política en el segundo tiempo y dejó en claro que era Crucero el que tenía que cambiar los planes si pretendía quebrar el 0-0.
La experimentada defensa cordobesa, con Damiani, Masuero, Frontini y De Miranda (todos con pasado en Primera) como abanderados, minimizó al máximo el poder ofensivo del equipo misionero, y más allá del empuje de Calgaro y Nievas Escobar en el círculo central, la última línea no mostró fisuras y diluyó cada acercamiento a Chiarini.
Crucero, esta vez, y pese a monopolizar la pelota y el desarrollo del juego de principio a fin, no tuvo casi situaciones de gol. Por eso, a falta de 30 minutos, Schurrer visualizó la relevancia de sumar un hombre de área capaz de chocar y bancar la parada ante los grandotes Masuero y Frontini e incluyó al paraguayo Víctor Aquino en lugar del movedizo Olivares.

El que busca encuentra
Crucero corrió, lateralizó y hasta buscó por el centro el camino al gol, pero la Gloria aguantó y aguantó. Alguna pifia podía ser la puerta al triunfo. Alguna corajeada. Alguien que tome la lanza y marque el camino. Y de caudillo se vistió el capitán Gabriel Tomasini, autor de pocos goles, pero sin dudas goles importantes. A los 25’, el recientemente ingresado Polaquito Cabrera le dio con rosca en un tiro de esquina, Álvarez cortinó y le dejó el callejón abierto al zaguero, quien conectó de primera el frentazo para hacer estéril el espectacular vuelo de Chiarini. El Colectivero, de tanto ir, encontró justicia. Y pudo haber cerrado la historia dos minutos después, pero el travesaño le negó el 2-0 a Aquino.
Ahora sí obligado por la coyuntura, Instituto se adelantó. Y cuando lo hizo, tuvo en Frontini el gol del empate, pero el zaguero, solo y sin marcas en el punto penal, mandó el cabezazo por arriba del travesaño.
El juego se abrió, Crucero encontró espacios de contra y en campo propio multiplicó esfuerzos para no sufrir sobresaltos.
Misiones, de la mano del Colectivero, está a sólo seis escalones de jugar en Primera. Imposible no pensar en grande.

Fuente: El Territorio.

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