Guaraní se presentó ante su gente, pero no pudo quebrar a un inexpresivo Sportivo Belgrano, que con el 0 a 0 se ganó un punto que no mereció. A la Franja le volvió a faltar eficacia a la hora de definir.
Un empate en casa no es lo que se espera cuando se arranca un campeonato, mucho menos una igualdad sin goles, que podría haberse evitado para bien o para mal, según el lugar donde se anote el gol que faltó.
Ayer, Guaraní hizo casi todo bien. Neutralizó a un rival poco peligroso como Sportivo Belgrano, generó ocasiones, fue eficaz en los pocos trabajos que tuvo que hacer en defensa, pero falló donde siempre: en la definición.
Por la segunda fecha de la B Nacional y la primera vez que se presentó en casa, la Franja sumó y sumó chances, aunque lejos estuvo de llenar las gargantas con gol. Ni con sol, tampoco con humedad y mucho menos con lluvia (los momentos que otorgó el clima en Villa Sarita), los dirigidos por José María Bianco lograron empujar hacia la red, en un pleito que terminó 0 a 0, tal como había ocurrido ante Gimnasia de Jujuy, en la presentación del campeonato 2014.
A la falta de eficacia se le puede buscar excusas clásicas como el poco rodaje, el tibio entendimiento en un equipo que todavía no conoce sus nombres principales y otros tantos. Lo cierto es que si hay que trabajar en la semana, será con el buen sabor de haberse encontrado con Mosquera y Formica en defensa, con el buen pie de Leguizamón y sus esporádicas asociaciones con Barinaga.
Fue justamente el 10 y capitán el que generó la primera de las situaciones de la calurosa tarde en Villa Sarita. Por derecha y sobre la línea, Barinaga centró al pie de Piñero Da Silva, que con tiempo para darse vuelta empujó apenas desviado del arco defendido por Diego Galanternik.
Fue clave para el local cada vez que Leguizamón tocó la pelota. El ex Arsenal dio muestras de que la expectativa no fue en vano, como cuando habilitó a Narese por la parte media de la cancha. Lo hizo en soledad y velocidad, pero en el camino se interpuso el gigante Verino, que cortó con amarilla la jugada local.
En ese tiro libre las cosas quedaron claras: desde lejos le pegará Leguizamón, pero cuando haya que buscar un ángulo será Barinaga el encargado. El 10 la tomó con seguridad y tocó la red, pero por el lado externo.
Con el correr de los minutos fue claro que Sportivo Belgrano resultó un rival de poco cuidado. El Verde jamás encontró circuitos de juego y, cuando intentó tocar de memoria, rozó el ridículo con pelotazos a la nada.
En Guaraní, en tanto, el mensaje desde el banco era la sociedad Barinaga-Leguizamón, que se dio un par de veces, pero que no prosperó más allá de paredes en el borde del área. El primer tiempo se diluyó con el 0 como protagonista, justo cuando el clima entregó una lluvia alentadora para los 15’ de descanso.
Para el complemento, ambos conjuntos volvieron a dejar las ideas en el vestuario. Leguizamón, cuando probó desde lejos, encontró el rostro de Borzani, quien recibió ese impacto y tuvo que ser asistido por los médicos. Exequiel Narese fue otro de los protagonistas locales, aunque lo fue por las dos situaciones que no pudo aprovechar en menos de un minuto. Cerca de los 20’ primero lo habilitó Leguizamón y luego Formica, pero ninguna ejecución del volante por derecha terminó dentro del arco rival.
Bianco entendió que por arriba no podría vencer a los altos defensores rivales, por lo que sacó a Piñero y puso en cancha a Alba, otro de los nuevos en el equipo. El ex Santamarina tuvo buenos minutos, aunque no llegó a ser la llave para quebrar el cero.
Guaraní, entonces, dejó dos puntos en el camino. Esa terminó siendo la sensación dentro del Clemente Argentino, que sigue extrañando el gol.
Picó rápido
Otro de los más buscados a la hora de prestar declaraciones fue Exequiel Narese. El Pollo, que contó con dos chances claras para abrir el marcador, admitió que “nos vamos con un poco de bronca porque jugamos muy bien. Hicimos un muy buen partido que no pudo ser perfecto porque faltó el gol”.
El funcionamiento del equipo, para el ex San Jorge, fue bueno y acorde a lo que esperaba. “No vi que falte rodaje, creo que se jugó muy bien por abajo pero faltó el gol. Tuvimos cuatro o cinco claras. Si convertíamos uno iba a ser todo diferente”.
La paciencia con la que jugó Guaraní distó mucho de aquel equipo que perdió puntos en 2014 por apurarse cuando los minutos ya sólo restaban.
“Mejoramos muchísimo respecto del campeonato pasado. Ya no tenemos ese apuro que nos sacó varios puntos antes”, detalló.
Y sobre su chance, que estuvo cerca de ser la llave a la victoria, contó que “me acomodé y la dejé picar, me picó rápido y le pegué con el borde externo”.
El agua ayudó a que la fiesta siga en el entretiempo
• La gente de Guaraní entregó esa pasión de la que tanto se habló en el verano. El público misionero ayer llenó el 70 por ciento del Clemente Argentino, que respondió en silencio los agravios desde la vereda de enfrente.
• La Franja estrenó camiseta en la jornada de ayer. Se trata de un estilo casi igual al anterior, aunque con un escote en V atractivo a la vista.
• Gabriel Tomasini y Germán Caffa entraron al estadio franjeado en la jornada de ayer. Se los vio realizando anotaciones. ¿Será para un trabajo en el curso de técnicos?
• La llegada de la lluvia, que se dio cuando el árbitro pitó el final del primer tiempo, lejos estuvo de ahogar los ánimos en Villa Sarita. Se vivió un partido de 105 minutos en las tribunas, que no tuvieron tiempo para parar de alentar.
• Sólo dos cambios utilizó José María Bianco en el partido de ayer, algo que no es dio nunca en los partidos que la Franja jugó de local en la pasada temporada de la B Nacional.
Fuente: Emiliano Andreoli, El Territorio.



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