Guaraní mostró carácter en Villa Sarita, dio vuelta el marcador y por la ida de los octavos de final del Federal A venció 2-1 a San Martín de Tucumán. Con un empate en la vuelta, clasifica.

Si en la primera fase a Guaraní le faltó inteligencia para cerrar algunos partidos, ayer demostró que quiere el ascenso y que tiene con qué.
Es cierto que por momentos le faltó fútbol, pero lo suplió con garra y dio vuelta el resultado ante San Martín de Tucumán. Por la ida de los octavos de final del torneo Federal A ganó 2-1 y tomó ventaja en la serie.
San Martín salió rápido a imponer condiciones. Le marcó el terreno a Guaraní y se plantó en el campo del local, que se sorprendió y en los primeros minutos la pasó mal en Villa Sarita.
Enzo Bruno fue el abanderado de los pocos y pobres ataques en los primeros minutos. El de San Ignacio peleó con los duros defensores tucumanos y sobre los 11’ comandó una contra, tocó para Barinaga y el 10 dejó la pelota en el pecho de Taborda.
De a poco cesó la presión del Santo y aparecieron Fioravanti y Bareiro para tocar la pelota. Se juntaron con Imbert y creció la Franja con las subidas de Kopp y Hereñú. De todas maneras, siempre los ataques terminaron en centros para Klusener.
Por momentos, los dos equipos se olvidaron de la pelota y se dedicaron a pegar. Casteglione y Barreña tuvieron un duelo personal con el posadeño Ramón Lentini, que bajó todos los pelotazos que le tiraron los defensores de San Martín.
Cuando mejor jugaba Guaraní llegó el gol del Santo. Viturro apiló jugadores y se la dio a Mamaní, que tuvo todo el tiempo del mundo para acomodarse y ponerla en un ángulo. Salgueiro voló, pero fue estéril la estirada del 1 uruguayo.
Con la bronca y la sangre en el ojo fue a buscar el empate el equipo misionero. Rápido respondió el local. Bareiro, Kopp y Klusener tocaron y Barinaga no la pudo meter en el arco, pero el 10 tuvo revancha minutos más tarde.
Se moría la primera parte y Barinaga mandó un centro pasado que cayó en los pies de Kopp, que remató y encontró la mano de Rolando Serrano. El árbitro no dudó y marcó penal para la Franja. El 10 se hizo cargo de la falta, la picó y puso el 1-1 que tranquilizó a la multitud que copó el Clemente Argentino.
Así como en el primer tiempo San Martín salió a presionar, en el complementó se metió atrás y la Franja aprovechó. Se hizo cargo de la pelota, buscó con Bruno y Bareiro generar juego para acercarse al arco de Taborda. Del otro lado se dedicaron a tirar pelotazos y apostaron a la pelota parada para llegar al área de Salgueiro.
El negocio para la Franja estuvo en la derecha. Bruno encaró una y otra vez y dejó siempre mal parada a la defensa del Santo, que recurrió a las faltas para frenarlo. De una de esas faltas vino el alivio para Guaraní, porque Juan Barreña le ganó a todos y mandó la pelota al fondo de la red.
Apareció el carácter del equipo de los Zuccarelli para sostener la arremetida del Santo. Casteglione y Barreña sacaron todo en el fondo. Fioravanti tranquilizó en la mitad del campo de juego y, mientras pudo, se juntó con Bareiro para hacer correr la pelota.
La Franja jugó cuando pudo, sufrió y sacó pecho para obtener una mínima ventaja de cara a la vuelta, que será la semana que viene en Tucumán, y mantiene el sueño de dar un paso más hacia el ascenso.
Fuente: Diego Vain, El Territorio.



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