Que el árbol no tape el bosque

Que el árbol no tape el bosque

Se valoran los tres puntos y nada más. Habrá tiempo para incorporar  la idea, ajustar detalles y potenciar rendimientos individuales.
Crucero debe festejar, y de buena manera, el 3-0 de ayer frente a San Martín de Tucumán. No sólo porque sirvió para ponerle punto final a un pobre inicio de torneo en la B Nacional, sino porque la victoria llega en un momento justo previo a la fecha libre.

Pero que el árbol no tape el bosque. Que este contundente triunfo no engañe al cuerpo técnico que encabeza Pico Salinas. Y ojalá que sirva para tomar confianza y empezar a mostrar aquello que el Colectivero supo mostrar en la segunda parte del anterior torneo.

En busca del equipo
Miguel Salinas nuevamente intentó probar algo distinto en el armado del equipo y  por eso decidió el ingreso de Federico Domínguez en lugar de Vera. ¿La idea? Tener mayor visión de juego y criterio en la distribución en perjuicio de quite y sacrificio en el medio. Pero no funcionó. Porque Crucero generó muy poco a partir de su mediocampo y encima quedó pagando en reiteradas oportunidades cuando la perdió en campo rival.
De hecho, en el primer tiempo fueron más claras las situaciones que creó el Santo tucumano que las que elaboró el dueño de casa.
El conjunto dirigido por Diego Cagna, que llegaba a este partido sin victorias y en zona de descenso, avisó con un frentazo del misionero Ramón Lentini que desvió Nacho Arce con mucho esfuerzo antes de los 10’ de juego.
El libreto del equipo local se vio muy limitado en cuanto a variantes de juego. Profundizar por derecha con Pérez y Méndez no dio los mejores resultados, y lo más auspicioso prosperó por el sector izquierdo cuando se juntaron Sotelo y Castro, desequilibrantes en el mano a mano.
Justamente de los pies del ex Huracán nació lo más productivo del anfitrión. Primero a los 11’, cuando remató de media distancia y la pelota terminó en el techo del arco defendido por Taborda, y después a los 37’, cuando el zurdo surcó su lateral, se sacó un marcador de encima y metió un bombazo cruzado que rozó el palo izquierdo del uno tucumano.
Pero Iriberri estuvo excesivamente solo en la ofensiva y en esas circunstancias los grandotes defensores tucumanos tuvieron una tarde por demás tranquila.
San Martín, que en su objetivo de mantener la categoría armó un plantel con nombres como para jugar de contra, tuvo la apertura en los pies de Rodríguez, pero su remate de primera en la boca del área grande besó el poste izquierdo de un Arce que hacía la vista gorda.
El primer tiempo dejó muy pocas cosas para destacar en el dueño de casa, ya que hubo más imprecisiones y malas decisiones que buenas resoluciones.

Las llaves del éxito
Crucero encontró, en el amanecer del segundo periodo, la llave que abrió la puerta del camino al éxito. Al minuto nomás de reiniciado el juego, y después de la primera pelota parada a favor, Molinas no pudo conectar en primera instancia, Sotelo capturó el rebote, mandó el centro al corazón del área chica y Rodrigo Lechner, en aparente posición indebida, anticipó a su marcador para desatar la algarabía local.
El defensor, autor de goles importantes con la camiseta amarilla, se sacó la bronca acumulada y lo festejó con toda la furia de cara a la gente.
Encima parecía ser una tarde perfecta, porque a los 7’ Dip le fue muy mal a Molinas abajo y dejó al Santo en inferioridad numérica.
Y para completar el más que favorable escenario, tres minutos más tarde Méndez armó una monumental jugada individual por izquierda, encaró con decisión y tras desairar a su marcador definió con clase contra un palo de Taborda para empezar a sellar la historia.
De los errores debía aprender Crucero. Lo que le sucedió en el debut ante Chicago no podía repetirse si el objetivo era sumar de a tres.
No obstante, y tras un descuido defensivo, San Martín tuvo el descuento en un gran remate de Bucci que encontró una excelente respuesta del uno entrerriano.
Un partido que parecía estar totalmente cerrado pudo haber ganado en complicaciones cuando Iriberri vio la roja a los 23’. Pero el Santo tucumano no tuvo ni piernas ni ideas para revertir la historia y Crucero terminó floreándose sobre el final con el gol de Pablo Ostrowski.Fueron tres puntos que sirven más que nada para acomodarse en la tabla, pero no todavía para ilusionarse con grandes objetivos.

Hay que saber…Crucero, invicto ante el Santo: Crucero y San Martín de Tucumán protagonizaron ayer su cuarto partido en un torneo nacional y, tal como lo marca el historial, el equipo misionero volvió a festejar ante el Santo. El Colectivero llegó a tres triunfos y un empate. El de ayer fue el primero por B Nacional, mientras que los anteriores cruces se dieron en el Argentino A 2011-2012. Crucero se impuso 1-0 de local y empató 1-1 en La Ciudadela por la fase regular, mientras que ganó 2-0 en el Undecagonal como local.

Cuarto grito para Lechner y debut para dos: El defensor Rodrigo Lechner anotó ayer su cuarto gol con la camiseta de Crucero y el segundo en el torneo, ya que en la primera fecha también marcó en Santa Inés frente a Nueva Chicago. Y fue el primer grito oficial para Abel Méndez y Pablo Ostrowski.

Fecha libre y descanso: Crucero no tendrá acción el próximo fin de semana en la B Nacional ya que tendrá jornada de descanso en la 6ª fecha. Volverá a la actividad en la 7ª fecha, cuando visite a Estudiantes de San Luis en cancha de Sportivo Italiano. Será el último partido como local que el equipo puntano jugará en ese estadio, ya que a partir de la 9ª volverá a ser local en su provincia.

Victoria para Brown de Madryn: Brown de Puerto Madryn consiguió ayer su segundo triunfo en la B Nacional al vencer por 2-0 a Los Andes en el sur. Santiago Giordana y Tobías Figueroa, un ex Crucero, marcaron para los chubutenses. Además, Chacarita empató 1-1 como visitante ante Estudiantes de San Luis, próximo rival del Colectivero en la 7ª fecha.

Fuente: Gustavo Hollmann, El Territorio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.