Con la participación de unos 500 competidores de Buenos Aires, Entre Ríos, Santa Fe, Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones, como así los invitados especiales del Paraguay, se disputó ayer en Puerto Rico el torneo Nacional de Taekwondo ITF, certamen enmarcado dentro de los treinta años de enseñanza que lleva adelante la Academia Internacional de Taekwondo, presidida Carlos Méndez (VI Dan).
El programa de competencias arrancó a las 8.30, en el complejo polideportivo del Instituto San Alberto Magno (ISAM), bajo la fiscalización de la Federación Misionera de TKD. Y luego de 12 horas de actividades, el torneo finalizó con una destacada actuación de numerosos participantes, entre quienes especialmente sobresalió el formoseño Roberto Vera al adjudicarse la Copa Challenger.
El torneo fue organizado por los instructores Gilberto Salares de Capioví, Fabio Olke de Garuhapé y Alberto Mingotti de Puerto Rico, todos representantes de la Academia Internacional de TKD en las localidades en las que imparten enseñanza, quienes en compañía de una comisión de padres, se transformaron en anfitriones de tan importante acontecimiento deportivo sin precedentes en la historia local de este deporte.
Los participantes competieron en las modalidades de forma y lucha, en todas las categorías, con la participación de cinturones negros que se preparan para los últimos selectivos con vistas al Mundial de TKD, que se llevará a cabo en Mar del Plata, en noviembre.
Se alzó el telón
El acto inaugural del torneo se realizó a las 11 y tuvo una ceremonia emotiva en la que el Director General de la Academia Internacional, sason Javier Dacak, nombrado recientemente noveno Dan, Gran Maestro, fue uno de los protagonistas salientes.
Es que aparte de estrenar nueva gradación -la máxima de la especialidad-, en su discurso repasó su íntima relación con diversos integrantes de esta comunidad, especialmente con el taekwondista Daniel Francisconi, quien falleciera trágicamente en Suiza, país en el que, con el apoyo de Dacak y del creador de esta especialidad el general Choi Hong Hi, el joven de Puerto Rico fue precursor.
También fue muy destacada la participación en el acto del sacerdote Gilberto Salares, cura párroco de la iglesia San Luis Gonzaga de Capioví, quien es segundo dan e instructor en dicha localidad. El religioso, quien también es ingeniero civil, demostró otra de sus cualidades en la ejecución de la guitarra y el canto, y con un grupo de jóvenes interpretó una canción alusiva al taekwondo.
Como cierre del acto y previo al reinicio de las competencias, se realizó una exhibición especial a cargo de alumnos de Puerto Rico, Capioví y Garuhapé, así como de cinturones negros de la Federación Misionera, entre ellos algunos con capacidades especiales, dirigidos por la sabum nim Alicia Zalesak.
Fuente: territoriodigital.com




Comentarios recientes