Diego Cabañas, arte de exportación

Diego CabañasCon el taekwondo ITF como idioma universal, la vida lejos de casa se le hizo amena al posadeño Diego Cabañas (26) que en mayo desembarcó en Canadá y desde el inicio se conectó perfectamente con la gente del norte. Tal es así que a poco tiempo de su llegada se sumó como coach a la selección canadiense de la disciplina.
“La idea de venir surgió a partir de un amigo que llegó unos meses antes que yo. Él me recomendó y un poco ya me conocían por mis experiencias anteriores en los otros mundiales”, señaló Cabañas desde Canadá, que lo recibió con los brazos abiertos debido a la experiencia del posadeño y el aporte que podría brindar al equipo de ese país.
Tal es así que al mes de haber arribado, el Sabun nim Terry Wisniewski, director de la selección canadiense, le ofreció entrenar al equipo en la parte de lucha. “Acepté con gran honor y desde ahí entrené en los últimos cuatro meses tanto al equipo femenino como masculino”, expresó.
Y la prueba de fuego la tuvo hace dos semanas en el Mundial de Taekwondo ITF, en Rusia, donde el equipo tuvo un paso positivo ubicándose entre las mejores diez selecciones del certamen internacional.
Actualmente, el multicampeón argentino de taekwondo está al frente de la escuela en la Tien Lung, la más grande del mundo ya que cuenta con 700 alumnos y una gran infraestructura para albergar a dicha cantidad de estudiantes. “Somos más de 15 instructores entre los cuales se encuentran algunos latinos”, explicó el posadeño sobre su lugar de trabajo con el equipo.
Cabañas lleva cinco meses en Edmonton, la capital de la provincia de Alberta, una atractiva ciudad que es la segunda con mayor poder adquisitivo de todo Canadá y muy conocida por encontrarse el shopping más grande del mundo el West Edmonton Mall.

Sabiendo que es una de las mejores experiencias trabajar con el equipo canadiense, ¿qué fue lo primero que se te cruzó por la cabeza cuando te ofrecieron ser entrenador?
Que era muy joven para tener tamaña oportunidad y más todavía porque apenas hacía un mes que estaba acá; pero también sabía que podía ayudarles mucho y trasmitirle todo lo aprendido en Argentina, ya que nuestro país es una potencia mundial en esta disciplina.

¿Cómo tomó tu familia la noticia?
Se pusieron muy felices todos porque siempre vieron el esfuerzo que hice para seguir adelante en el taekwondo, más allá de las piedras que tuve por el camino, y también les agradecí mucho a ellos sobre todo a mis viejos y hermanos porque fueron los que siempre estuvieron conmigo; también mi instructor el sabun nim Carlos Méndez.

¿Con qué expectativas llegaste a Canadá? ¿Se cumplieron?
Llegué con muchas ilusiones de poder seguir aprendiendo y a la vez trasmitir todos mis conocimientos, de hecho eso es lo que está pasando. Estoy muy feliz y muy cómodo de trabajar con los canadienses, sobre todo porque desde el primer momento me trataron muy bien en todo sentido.

¿Cómo te sentís trabajando con ellos y qué tiene de diferente?
La principal diferencia es que acá hay un sistema para todo lo que uno vaya a hacer. Es decir, tenemos totalmente armado todo, desde que entramos al gimnasio, hasta para irnos y apagar las luces. Es increíble, al comienzo me costó mucho adaptarme pero después me fui dando cuenta de que esto es una de las cosas por las cuales ellos forman parte del primer mundo.

¿Cómo tomaste el cambio de competidor a coach?
Es muy difícil porque no estoy acostumbrado a estar del otro lado, siempre estuve como competidor y ahora voy a tener que estar diez veces más tranquilo para poder ayudar y ver claramente qué es lo mejor para la selección. Obviamente que todavía me cuesta aceptar que estoy representando a Canadá y no a mi país. Son diferentes los nervios cuando uno compite pero ahora creo que mi responsabilidad es mucho mayor porque hay toda una selección atrás.

¿Vas a extrañar no estar junto a la selección argentina en el Mundial de Mar del Plata (del 26 al 29 de noviembre)?
Mi corazón va estar con mi querida Argentina y sé que va a hacer un gran papel como lo viene demostrando en los últimos años; estoy seguro de que vamos a mantener el primer puesto logrado en el último Mundial por equipos.

Costumbres argentinas en el norte
Ser foráneo no es fácil y más si las costumbres distan mucho de las del país al que uno llega, como el mate: “Algo gracioso que me pasa siempre los fines de semana es que cuando me voy al shopping o a dar vueltas por ahí, siempre ando con mi mate y la gente me mira raro porque no conoce lo que es. Y mira la yerba y piensa que es marihuana o algo así y algunos no aguantan y se acercan a preguntarme qué es”, comentó entre risas Cabañas.
Además, el taekwondista de la tierra roja señaló que la gente es muy diferente a los argentinos porque es “más fría, no son como los latinos. Hay buenas personas pero no tienen como lo más importante a la familia sino que para ellos es el trabajo, el trabajo y el trabajo”, explicó. Como el posadeño continuó su vida en Canadá ligado al taekwondo. La adaptación no fue traumática y se sintió parte rápidamente. “La verdad que no me costó mucho porque desde que llegué me trataron muy bien y me brindaron todo, solamente el idioma muchas veces me fue una barrera porque vine sólo con una base de inglés y ellos hablan muy rápido; entonces prácticamente no les entendía (risas), ahora ya estoy mejor”, indicó.
De todas maneras, pase el tiempo que pase, los afectos y las costumbres son irremplazables: “Se extrañan mucho las empanadas de mi vieja los viernes, mi familia y la familia del taekwondo, y los amigos”, expuso Cabañas.
Sobre su vuelta concluyó que sueña “con volver a Misiones en cualquier monento y darle clases de nuevo a todos mis alumnos de Posadas y San Ignacio a los cuales recuerdo todos los días”.

Fuente: territoriodigital.com

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