Si bien la disciplina hace unos diez años que se estableció en el territorio provincial, los logros que alcanzó en esta temporada avizoran un excelente horizonte para el jiu jitsu. Porque el trabajo silencioso de los dirigentes y competidores, aún sin el despliegue mediático que tienen otras actividades marciales, ofrece a los practicantes la posibilidad de competir en la elite mundial y abre una interesante perspectivas para la denominada “técnica de la flexibilidad”.
Jiu jitsu hace referencia a la flexibilidad y a lo suave; mientras que Jitsu alude a la idea de destreza, técnica, astucia y habilidad.
El sensei Orlando Céspedes, el introductor en Misiones del jiu jitsu Jitsu, junto a los jutsokas Amelia Villalba, campeona panamericana en el distrito Federal de México, y Gustavo Oviedo, quien también se consagró campeón panamericano y elegido para participar de los Sportaccord Combat Games (los juegos mundiales) llevados a cabo en Beijing (China) en agosto, con quienes efectuó un balance de la actividad.
“Nosotros estamos muy bien posicionados. Si bien el desarrollo no llegó a toda la provincia, que es una pretensión que tengo como presidente de la Federación Misionera, la idea es formar cinturones negros para que salgan a esparcir la disciplina por el interior.
En lo deportivo estamos muy bien. En cuanto a lo tradicional, es decir a la técnica, estamos por buen camino. No lo ideal, pero vamos por buen camino. Misiones va tener siempre integrantes del seleccionado argentino”, consideró “Chiquito” Céspedes, quien hace veinte años que practica jiu jitsu jitsu y que en judo compitió en las olimpíadas de Seúl (Corea) y Barcelona (España).
Sobre los desafíos que se trazaron para el próximo años, el sensei señaló “en los particular el objetivo es presidir la Asociación Argentina para potenciar más a los luchadores misioneros y del interior del país. Por que el dicho “Dios está en todas partes, pero atiende Capital Federal, es una realidad”.
Sobre las diferencias que se dan entre los competidores de este y otros deportes, Céspedes fue claro: “Creo que hay dos cuestiones importantes que deben suceder para que los deportistas de elite crezcan, que son ley de sponsorización y el centro de alto rendimiento, dos cosas fundamentales para competir con la estructura que manejan los otros países. Sino basta con mirar a nuestro vecino, Brasil, que está invirtiendo en infraestructura muchísimo dinero por el tema de las olimpíadas, pero que siempre lo hizo y los deportistas de ese país crecieron un motón”.
Tal vez la frustración más grande para los competidores es no poder ir al mundial de jiu jitsu jitsu, que se realizará en San Petesburgo, en Rusia (a fines de noviembre), ya que el poco tiempo que resta y el gasto que se generó con México y China hace que juntar el dinero para hacerlo sea una utopía, pese que deportivamente tengan sobrados méritos para hacerlo.
Amelia, en México
Entre prácticas y sus estudios de analistas de sistemas, Amelia Villalba representó al país en el Panamericano de México, en agosto. “Fue una experiencia increíble. Lo que nos deja es las ganas de superar lo que hice y perfeccionarme”, comentó la joven de 21 años, que en el Distrito Federal, pese a los 2.600 metros de altura a nivel del mar, ganó los tres combates que realizó y se quedó con el título de campeona Panamericana, en lo que fue su primera experiencia fuera del país.
Amelia agradeció el respaldo de su entrenador, Orlando Céspedes y de sus compañeros, “quienes venían con mucha predisposición a entrenar conmigo”.La joven atleta de la tierra colorada destacó lo importante que fue en su caso poder medir fuerzas con otras competidoras, como así también conocer otros lugares, personas y cultura. Un hecho que pudo concretar a través del deporte.
Fuente: Primera Edición.




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