Esfuerzo y tenacidad

Esfuerzo y tenacidad

Antonio Ramos fue uno de los misioneros que se destacó en el Mundial de Taekwon-do ITF en Jamaica. A sus 37 años, muestra orgulloso la medalla dorada alcanzada en roturas. Sin duda, un premio a su perseverancia.

Orgulloso muestra sus medallas y sonríe. Cada frase que expresa es medida y directa sin tantos rodeos. Sin la repercusión mediática de otros competidores, este deportista misionero de 37 años contó la experiencia más importante de su vida: la obtención de una medalla dorada en el Mundial de Taekwon-do ITF en Jamaica.

“La verdad es que estoy muy contento y orgulloso. Mucha gente me ayudó para poder llegar al Mundial. Esto fue todo a pulmón. Me parece un sueño del que todavía no me pude despertar y tampoco lo quiero hacer pues es algo muy lindo”, dice Antonio Ramos, quinto dan de la Asociación de Taekwondo Integral Misiones y la Federación Argentina Internacional.
Antonio y su familia al igual que su maestro Antonio Pérez, padres y alumnos de la entidad de los nuclea, trabajaron juntos en la venta de rifas, pollos y otras actividades para cumplir el sueño del competidor para poder juntar el dinero y de esa manera viajar a la isla caribeña sin ayuda alguna de los estados municipal y provincial, lo que realza aún más el logro de este posadeño.
En realidad esta fue la segunda experiencia mundialista, ya que Ramos, el año pasado se fue al Mundial de España, pero los resultados no lo acompañaron, ya que según expresó llegó sobre la hora de la competencia, sin el descanso y la alimentación acorde a la exigencia.
En este tipo de mundiales el competidor debe pagarse el viaje, estadía e inscripción, por lo el esfuerzo tuvo su premio con los logros alcanzados en la ciudad de Montego Bay, la cuarta ciudad más poblada de la isla con 80 mil habitantes.
Sobre la presea dorada que alcanzó, Ramos comentó: “Tuve que competir en rotura de potencia con dos competidores de ingleses, pero logré lo que fui a buscar al superarlos ampliamente”.
Más adelante, el deportista explicó en que consistió la prueba en la que compitió: “Es una modalidad en donde uno tiene que romper una placa de 30×30 y una pulgada de espesor. Primero debes romper tres con las manos y otros cuatro con la pierna y ahí los jueces miden el nivel de potencia de cada uno de los competidores”.
No pudo en lucha
Consultado sobre los motivos por el que no compitió en lucha, el posadeño expresó: “no pude hacer lucha porque tengo un problema en la vista. Además para hacer lucha preestablecida necesitas una pareja y yo no la tenía porque apenas conseguí dinero para viajar yo”.
Finalmente, Ramos volvió a gradecer a la familia y los amigos y a todos quienes ayudaron hacer realidad su sueño”.
“Cuando había bajado los brazos para poder viajar, la familia se puso las pilas y me ayudó a juntar la plata para poder ir al Mundial. El pasaje tenía un costo de 26 mil pesos y después todos los otros gastos de alojamiento, inscripción y comidas”.
El esfuerzo, la humildad y el ser agradecidos con los que te dan una mano son virtudes que realzan cualquier logro y Ramos no se olvidó de quienes permitieron cumplir su sueño que para algunos pueden presentar reparos, pero para él es parte de una satisfacción inconmensurable.
Fuente: Primera Edición.

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