
La misionera Geraldine Gorosito obtuvo la medalla de plata en el Mundial de Taekwondo de Croacia tras un proceso de seis meses de entrenamientos con la Selección argentina. Con orgullo y sacrificio, la joven se consolida como una de las promesas del taekwondo nacional y proyecta su futuro deportivo y académico.
Con solo 17 años, Gorosito consiguió la medalla plateada en el Mundial de Taekwondo disputado en Poreč, Croacia y relató en el streaming Fórmula Tuerca el largo proceso que la llevó a representar al país y subirse al podio.
“Estoy muy orgullosa, muy contenta de lo que logramos con la Selección. Estuve seis meses yendo y viniendo de Buenos Aires a Misiones todos los fines de semana entrenando, y la verdad es que ha dado frutos, con una medalla, un podio. Me pone muy orgullosa”, expresó.
Durante medio año, la joven deportista viajó constantemente para cumplir con los entrenamientos del seleccionado. “Fue un proceso hermoso. Obviamente está el sacrificio de alejarme, de no estar con mis padres ni con mis amigos, de tener que viajar tantas horas, pero tuvo su fruto. Antes también hubo un esfuerzo muy grande de mi familia, en 2024, cuando fueron las convocatorias. Teníamos que viajar a Buenos Aires una vez al mes para que me observen y ver si iba a quedar o no en el equipo, hasta que quedé, y fue un orgullo para mí”.
“No era ganar sino superarme a mí misma”
En ese camino, la misionera enfrentó a las mejores del país: “Competir por un lugar en la Selección argentina es dificilísimo, porque hay muchísimas taekwondistas. De 30 o 40 chicas, solo quedan 12. Es la Selección más complicada de entrar, incluso más que las europeas, que tienen menos competidoras”, explicó.
La joven también habló de su actitud dentro del equipo nacional: “No era escalar o ganarle a alguien, sino superarme a mí misma. Si peleaba, daba todo; si no, alentaba. Me tocó poner el cuerpo, pelear y me gustó mucho”.
Su clasificación al Mundial se concretó en marzo: “Clasifiqué en individual hasta 57 kilos, quedé primera en mi categoría de lucha. Fue un orgullo enorme. En Finlandia, en 2023, había clasificado en lucha y en forma, pero ahora me enfoqué solo en la lucha y pude mejorar un montón”.
Su historia con el taekwondo
Gorosito se formó desde los cinco años bajo la guía de Matías Méndez y Alicia Zalesak, referentes del taekwondo en la tierra colorada. “Alicia me entrena desde que tengo ocho años. Siempre me inculcó el equilibrio entre forma y lucha”, reveló.
Además, destacó la presencia de otra misionera reconocida en el ambiente: “María Virginia Dionisi estuvo en Croacia. Me pone muy orgullosa verla crecer, es un ejemplo a seguir, además de mi sabonim”.
El camino al podio en Croacia
Sobre la competencia, relató con precisión el recorrido que la llevó a la final: “En octavos enfrentamos a Eslovenia, en cuartos a España, que fue re tensa, y en semifinal a Polonia, que ganamos más cómodas. En la final nos tocó Ucrania, fue durísima, lo dimos todo, pero ganaron ellas por banderas. De cinco peleas, ganamos dos”.
Más allá del resultado, la experiencia fue inolvidable. “Poreč es una ciudad muy tranquila, con paisajes hermosos. Lo más lindo del deporte no es solo competir, sino hacer amigos. Me llevo un montón de amigos de Buenos Aires que son parte de mi vida”.
De regreso a su tierra natal, Geraldine ya proyecta su futuro. Este año terminará el secundario y el próximo planea estudiar la carrera de Contador Público en la Universidad Nacional de Misiones.
Mientras que en lo deportivo, adelantó que su objetivo es seguir entrenando para participar en la Copa del Mundo del año próximo, que se hará en España.
Fuente: MOL.



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