La carrera más entretenida de la sexta fecha del Misionero de Pista fue la final de la Clase 2, más allá de que la clasificación quedó en suspenso, y en esta prueba Lauri Viana corrió a Jorge Litwiñiuk hasta que bajaron la bandera a cuadros, pero no pudo cristalizar su buen trabajo con un triunfo.
El piloto de Puerto Iguazú terminó segundo en pista y tras bajarse del VW Gol reflejó su lamento: “Di todo lo que pude y realmente no alcanzó”.
A lo que inmediatamente agregó: “Manejé en todo momento pensando en qué podía hacer para ir más rápido y pasarlo, pero realmente no pude, la verdad que el Clio anda cada vez mejor y parece que para pelearle a (Jorge) Litwiñiuk vamos a tener que armar un Clio”.
El toque que favoreció a Seidel
Ariel Seidel ganó en su debut en el TC Misionero producto del toque que tuvieron sobre el cierre de la final Omar Grygorszyn -que lideraba la prueba- y Damián Steffen quien lo seguía.
El piloto de Cerro Azul fue el primero en dar su versión de lo ocurrido: “Mi auto reventó el motor en la última vuelta y comenzó a fallar, así intenté llegar a la meta, Damián (Steffen) venía con mejor rendimiento y en la salida de la zona lenta se tiró por adentro para pasarme, la verdad que tengo una calentura terrible, porque no sé si lo toqué mal o no, pero mi intención no es la de perjudicar a nadie”.
Por su parte, Steffen contó que “fue una carrera larga y complicada por la pista, pero fuimos de menos a más y en la última vuelta me di cuenta que tenía mejor rendimiento que Omar (Grygorszyn) y lo alcancé, él se pasó un poco en la frenada y se va por afuera en una curva que estaba muy complicada por el aceite que había, yo metí el auto y sabía que él se iba a cruzar y me iba a pegar, pero no pensé que iba a ser para tanto”.
A lo que agregó: “Por lo menos pudimos seguir y terminamos en el podio, lo que nos permitió sumar puntos importantes para el campeonato”.
Un Bananita molesto
Julio César Benítez cruzó primero la línea de llegada en la final del TC 4000 pero no ganó la prueba y ni subió al podio, según él por dos motivos: “Me resultó raro los 10 segundos de recargo en la largada, porque mi auto no se movió ni para adelante ni para atrás. Después, el auto de seguridad, que me parece que no era para que ingrese, me arruinó la carrera, porque venía haciendo una buena final”.
Fuente: territoriodigital.com




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