Jorge Litwiñiuk, en la Clase 2; Nicolás Panasiuk, en la Promocional 850; Julio César Benítez, en el TC 4000 y Cristian Grygorszyn, en el TCM, se coronaron esta tarde nuevos campeones del Misionero de Pista, en el Gran Premio Coronación corrido en Oberá.
Si se hubiera pensado una final de campeonato como la de este domingo, el guión no habría entregado tanto suspenso como lo fue en la realidad.
La 10ª y última fecha del Campeonato Misionero de Pista tuvo tintes dignos de quedar eternamente en el recuerdo, desde la primera final hasta la última.
Oberá fue el escenario de grandes y ajustadas definiciones, y además de brindar un buen espectáculo consagró a cuatro nuevos monarcas -un quinto se había coronado con antelación- en el automovilismo misionero, aunque dos de ellos deberán esperar para ser confirmados.
En la Promocional 850 cc, Nicolás Panasiuk aguantó la presión y llevará el “1” en la próxima temporada.
El TC Misionero tiene a Cristian Grygorszyn como campeón, mientras que la Clase 2 tuvo el festejo de Polaquito Litwiñiuk, pero una denuncia de Luis Garay por el portamasa del Clío dejó todo en veremos, misma situación para Bananita Benítez en el TC 4000, ya que la biela de los tres primeros deberá analizarse a fondo.
Cambió el 4 por el 1
Nicolás Panasiuk había sido el más rápido durante todo el fin de semana en su tierra, donde había llegado con la ventaja necesaria como para correr la última fecha con tranquilidad, algo sumamente imprescindible en etapas de definiciones.
Mucho se especuló acerca de si el ahora nuevo campeón soportaría la presión de la lucha por ser el mejor del año, algo que no se vio reflejado en el andar del obereño. La final lo vio largar desde la quinta posición, justo detrás de Jorge Ruff, su principal oponente. En la primera vuelta, Ruff ya dominaba en pista y los números hasta lo daban como bicampeón, pero la suerte en el circuito de la Capital del Monte no estuvo de su lado y la pinchadura de su neumático delantero derecho lo obligó a pasar por boxes, lo que fue muy bien aprovechado por Panasiuk.
Con Ruff peleando desde atrás, el del Fiat con el número 4 sólo tuvo que aguantar en pista, y lo hizo dominando las acciones por varios giros, pero cuando Claudio Sell (ganador) y Jorge Chemes intentaron, el obereño no opuso resistencia y se dedicó a completar las 18 vueltas. Con la bandera a cuadros, al campeón lo esperó un gran número de seguidores, que festejaron como propio el título obtenido por Panasiuk, quien automáticamente cambió el número de su Fitito: 4 por 1.
Soportó y festejó
La final del TC Misionero tuvo, una vez más, el dominio total de Eduardo Rogaczewski, piloto que demostró que su Chevrolet tiene un ritmo muy superior a del resto de los competidores.
Pero la lucha por el campeonato no estaba en sus planes y atrás había reales duelos por ser el monarca. Cristian Grygorszyn llegó como puntero y su escolta Jorge Báez abandonó en la clasificación, por lo que largó desde la última fila. En la final, Damián Steffen (Ford) se adueñó del segundo lugar, pero los puntos no le alcanzaron y Grygorszyn manejó la carrera definitoria a su antojo. Mantuvo el ritmo y en una final aburrida, terminó consagrándose como el mejor de la temporada.
Merecido título para el de Cerro Azul, que este año tuvo la constancia de terminar la mayor cantidad de finales posibles, en una categoría que tuvo intermitencias y que recién levantó sobre el final del campeonato.
El que manda es Bananita
Aunque esté en suspenso y deberá esperar, Julio “Bananita” Benítez ya puede decir que fue el mejor del 2010 en el TC 4000.
Ayer largó último y con su Chevrolet fue volteando rivales hasta quedar en la posición que usó durante toda la temporada: primero.
Luego, la revisión técnica puso en vilo su victoria, pero ganar 8 de 10 finales es motivo de festejo y ayer, Bananita festejó.
Fuente: territoriodigital.com




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