Un feliz cierre de año

Durante cada descanso, tiempo libre o previa a algún prime, los ánimos de pilotos y navegantes se vieron tensos. La última fecha era a todo o nada, con mucho para ganar y otro tanto para perder.
Juan Carlos Giménez, el mayor ganador en la jornada de ayer, manifestó su alegría por el campeonato absoluto, “fue un año duro, pero bueno. Llegar a esta instancia fue lo máximo, la gente respondió. Ayer (por el sábado), con la lluvia y todo, la gente se acercó hasta los caminos y alentaba. Acá en el súper prime fue una cosa de locos”.
Javier Holtzbach, campeón de la Clase 1 y con hijo de pocos meses, dedicó su triunfo al equipo y también pronosticó un cambio de categoría. “Tuvimos un buen año y lo cerramos con el campeonato, vamos a ver si le conseguimos un candidato al Fiat y trataremos de cambiar de categoría”, confesó el monarca de la menor.
“Me siento realmente contento, se nos dio la carrera y gracias a todo lo hecho en el campeonato pudimos ser los campeones”, expresó Lisandro Vidal Rodríguez, nuevo campeón de la N2.
Julio Behemetiuk dejó el título de la Clase 1, pero no terminó el año disconforme, “estamos con ganas de correr el año que viene, al auto lo tenemos casi vendido pero todo depende de lo que pase en estos meses de parate”. Sobre la victoria en Concepción, Julio explicó que “costó, pero se mantuvo el ritmo pese a los cambios en el estado de los caminos”.
El Mono Stanganelli, dueño de la Clase 3, no festejó hasta cruzar el último sensor, pero cuando lo hizo deslizó la felicidad medida de un piloto acostumbrado a esos trances. “Empezamos con mucha mala suerte, rompimos la caja y después me prestaron una. Cristian (Stanganelli, copiloto), me sorprendió, hoy (por ayer) a la mañana nos dimos fuertes de su lado y le pregunté si podía seguir, si se sentía mareado o tenía algún golpe, pero se recuperó rápido y pudimos seguir con la prueba”.
Pero los pilotos no fueron los únicos campeones, también se coronaron los navegantes, y quien levantó la copa en esa división fue Pimpi Gómez, navegante de su hermano Federico en la N2. Sobre su consagración, Juan Pablo contó: “Hacía un tiempo que no estaba corriendo y salir campeón es muy bueno. Faltó que él también salga campeón pero el saldo es positivo. Él se soltó e hicimos muy buenas carreras en las últimas cuatro. El auto también se portó muy bien y eso nos ayudó a salir segundos en la N2”, contó el acompañante de la Coupé Megane.

“Se cerró un año de mucho trabajo”
Ignacio Allende, presidente de la Ampynar, no se sorprendió con la cantidad de autos presentes en Concepción. “Trabajé para esto. Acá hubo 40 autos y todos de Misiones. Lamentablemente en cada campeonato hay lugar para un solo campeón, pero acá se coronó todo el rally”, confió Nacho.
El año tuvo siete fechas con mucho ritmo y eso, según Allende, fue fruto del apoyo de cada uno de los municipios componentes del calendario.
“El año que cerramos es una conjunción de cosas. Mucho trabajo, coordinación y todos tirando para el mismo lado. Acá no hay una persona que se lleve los laureles, sino que es el trabajo en conjunto de todas las personas que componen el rally en Misiones”, expresó.
El tema, una vez más, fue la llegada del rally nacional en la próxima temporada, algo a lo que Allende apostó todas sus fichas y mantiene el contacto con las autoridades responsables de la confección de las fechas del certamen nacional.
“La llegada del rally nacional está cerca. Mantenemos el contacto con la gente responsable de elegir las sedes y ellos están contentos con Apóstoles (la ciudad elegida para la prueba), pero en estas semanas van a volver a ver los caminos y ahí sí se va a tomar una decisión”.

Fuente: territoriodigital.com

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