Luego de las tres finales de buen nivel que mostró la Capital de la Yerba Mate en su despedida del calendario 2011, los ganadores y protagonistas de cada una de las carreras expresaron sus puntos de vista tras los giros en la tierra.
“Es una felicidad grande haber terminado primero. Habiendo tantos pilotos buenos en la categoría, espero que se vuelva a repetir. A Omar (su hermano) lo vi después del auto de seguridad que venía peleando y se ve que se chocó con alguien. Es una lástima pero igual no terminó muy atrás”, contó Cristian Grygorszyn, quien se impuso con holgura en la final del TC 4000 Misionero.
Su hermano Omar, quien buscaba el tercer puesto y sufrió un cruce del excluido Santandrea, no ocultó la bronca por la situación. “Faltaba sólo una vuelta, iba con todo a buscarlo Kuchaski y se me metió Santandrea. La verdad que es una lástima pero estuve a punto de irme a las gomas y eso implica romper el auto y mucho gasto. Me quedo con bronca ahora que me entero que tenía bandera negra pero son cosas que pasan en las carreras. Hay que olvidarse y darle para adelante”.
Algo de preocupación
Nicolás Panasiuk distó de ser aquel que se escapaba solo en la punta de la Promocional Misionera 1.4cc. Ahora tiene rivales de peso y su Fitito va sumando kilos a medida que acumula victorias.
“Sabíamos que Enzo (Cabral) se iba a venir. Por eso traté de cuidar todos los espacios y cuando me equivoqué él metió bien el auto. Después esperé y por suerte llegó un error de él que me dio la victoria a mí”.
“La final fue buena, limpia y con algo de suerte. Estamos lejos en el campeonato pero no tenemos que confiarnos. Tenemos muchos kilos arriba y se están viniendo desde atrás muy rápido”, cerró el líder de la división menor.
Su escolta en el campeonato y único que pudo arrebatarle una victoria en las cinco fechas, Enzo Cabral, expresó que “Nico (Panasiuk) tiene un gran auto. Se nos dio esto de pelearle hasta el final y nos dimos cuenta que estamos para pelear el 1. Por ahí nos falta un poco de suerte para estar más adelante y estar más parejos”.
Llamativa fue la emoción de Miguel Zuk. El eldoradense tuvo malos tiempos al mando del Gol que prepara Luis Leiva, aunque la suerte ahora parece haberle dado la mano.
Casi emocionado hasta las lágrimas, Zuk no ahorró en agradecimientos a su equipo: “Esto es fruto de todo el trabajo del equipo. Ayer (sábado) estuvimos 12º, a punto de bajar los brazos y esto es fruto del trabajo. Creo que repetir el tercer puesto en dos carreras seguidas es mérito del trabajo en el taller. Estas cosas hacen que uno se olvide de los malos momentos y se empiece a premiar a la gente del taller. Leiva tiene un equipo que me acompañó a pesar de que las cosas no se daban y hoy me toca agradecerles por el gran auto que me dieron”.
El ganador de la categoría con más preparación del Misionero de Pista, Jorge Possiel, también agradeció, pero a quienes lucharon por escoltarlo en el podio. “Me vi un poco favorecido por el trámite de la carrera. Los de atrás se pelearon y salvo la primera vuelta, donde Nito Zuk estuvo muy cerca, el resto fue tranquilo. Traté de cuidar el auto y nos fue bastante bien. Hoy nos encontramos punteros pero esto recién empieza, hay que trabajar y no dormirse para seguir siendo competitivos”.
Fuente: territoriodigital.com




Comentarios recientes