Fue un domingo largo, de serias exigencias y con maniobras que dieron jerarquía al Campeonato Misionero de Pista.
La séptima fecha, corrida en modalidad Endurance y en el asfalto obereño, encontró seis diferentes ganadores, en igual cantidad de finales, aunque en pista, el único que cruzó primero en las dos banderas a cuadros fue Cristian Grygorszyn, pero una queja de Eduardo Rogaczewski lo dejó sin la primera final.
Antes, Carlos De Ley se había llevado la primera de la Promocional Misionera 1400cc., aprovechando la falta de frenos y otros desperfectos en el Fiat de Nicolás Panasiuk, quien sólo giró tres veces en esa competencia.
Luego, Lauri Viana se acordó de las dos primeras fechas y volvió a ganar en Oberá, esta vez seguido de Martín Badaracco (quien luego se llevaría todos los aplausos) y Juan Pablo Koch, en un podio compuesto por dos de los tres que se pelean punto a punto el campeonato. El restante, Jorge Possiel, sufrió la rotura de su bomba de nafta y quedó al costado del circuito.
Con la pole conseguida el sábado, Cristian Grygorszyn salió a pista con la intención de mantener el 1. Lo hizo, pero antes había batallado con Rogaczewski durante toda la final. Al término de las 17 vueltas pautadas por los comisarios deportivos, Rogaczewski acusó toques antideportivos y, cámara en mano, logró llevarse la victoria desde la torre de control.
El mayor de los hermanos Grygorszyn fue segundo y el podio se completó con Julio César “Bananita” Benítez.
La segunda parte, con chapa
Hubo más calor y menos paciencia para las segundas finales de las tres divisiones.
La PM 1400cc., con la grilla invertida, tuvo a Jorge Chemes como poleman y, con marcada ventaja, logró su primera victoria dentro de la división de los fititos.
Atrás, Enzo Cabral, Carlos De Ley y Nicolás Panasiuk brindaron un gran espectáculo dentro de las quince vueltas. Sobre el final, Panasiuk, falto de frenos, entró en trompo y allí dejó la esperanza de repetir lo hecho en el inicio del año. Cabral y De Ley alternaron posiciones, aunque la bandera a cuadros fue vista en primera instancia por De Ley.
La segunda de la Clase 2 vio largar a Luciano Viana en la pole, pero definitivamente, el fin de semana no fue el mejor para el corredor de TN, quien abandonó varias vueltas después.
Pero la atención pasó a otro plano. Martín Badaracco, segundo en la primera, largó desde el fondo y con un Gacel a punto, fue bajando rivales de manera emocionante. A tres giros del final, Badaracco encontró el hueco entre dos pesos pesados como el Negro Míguez y Juampy Koch; se metió, tomó la punta y logró su primer éxito.
La final del TC 4000 Misionero, en la cual Cristian Grygorszyn ocupó el sexto lugar de la largada, volvió a tener el mismo nombre como primero en pista, pero esta vez no hubo sanciones para el líder.
Eso no quiere decir que no haya habido quejas: en el parque cerrado, las familias Grygorszyn y Rogacszewi estuvieron cerca, demasiado cerca, de irse a las manos.
Fuente: territoriodigital.com



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