En un domingo caliente en cuanto a la temperatura, el asfalto obereño fue recibiendo de a poco a las máquinas que minutos después girarían buscando la mejor posición dentro de las series.
Por ser la primera fecha, el poco parque podría pasar a un segundo plano, pero en una ciudad fierrera como Oberá, lo llamativo fue el poco público dentro del circuito.
De igual manera, eso poco importó para quienes estuvieron girando durante las series y finales.
Luego de terminar en el primer lugar de la Promocional Misionera 1400 cc., Nicolás Panasiuk se mostró confiado en poder repetir la campaña de 2011.
“Correr con el ‘1’ a los costados parece que te da más peso. Pero trabajamos mucho para tener un auto que aguante todo el fin de semana y si bien tuvo un poco de temperatura, anduvo muy bien cuando se lo exigió”, contó el campeón de la división menor del Misionero de Pista.
Es que pese a ser el monarca del último campeonato de la Promocional Misionera 850cc., Panasiuk nunca había tenido la oportunidad de lucir ese número en los laterales, ya que el año pasado formó parte de la nueva división, con motores de 1400cc.
“Se trabaja para ganar. Fue un fin de semana redondo. Es lindo ganar, pero no tenemos que olvidarnos que hay rivales que se vienen para adelante. Hay que mantener el ‘1’ y por suerte se empezó de la mejor manera”, concluyó el obereño.
Sorprendido tras la victoria
Quizás por ser la primera vez, o tal vez por la forma en la que se dio la primera victoria. Sea cual sea el motivo, Matías Garavano, ganador por primera vez de la Clase 2, no mostró grandes señales de felicidad una vez concluida la final.
“Este circuito es el que más me gusta, entrené mucho acá y por suerte se nos dio acá. No pensaba ganar. Es más, no podía aguantarlo a Martín (Badaracco), por eso lo dejé pasar. Después se le rompió el auto y nos quedó la victoria”, explicó.
“No creía que iba a ser ya (la victoria). Empezamos mal el fin de semana y después hicimos varios cambios en el auto que resultaron bien. Son carreras y ahora les tocó abandonar a los que siempre van rápido”, concluyó.
Otro nuevo dentro del podio en la Clase 2 fue Alan Bochert, quien tuvo una entretenida lucha con Luciano Viana por el segundo lugar.
Finalmente, el Gol amarillo ocupó esa posición y el juvenil piloto de Montecarlo tuvo varios motivos para festejar.
“No empezamos bien con las clasificaciones. Tuvimos varios problemas y después en la serie, con los toques, nos quedamos atrás. Recién en las últimas vueltas de la final pudimos ir para adelante. Queríamos el podio, las ilusiones siempre están”, detalló.
Sobre la final Bochert expresó que “tuve una pelea muy entretenida con Luciano Viana, pero siempre fue limpia y terminé adelante. Cuando supe que estaba en podio cuidé, porque ya sabía que a Garavano no lo podía alcanzar”.
Por último, Rogaczewski no escatimó en detalles: “Adentro siempre fue a fondo. Este auto tiene mucho trabajo y nos está rindiendo los frutos. No me sentí nunca amenazado por los de atrás, pero sí me cuidé cuando lo vi a Omar (Grygorszyn). Ellos son muy ásperos y hay que tener cuidado. Yo trato de no tocar a nadie, aunque antes era igual de áspero”.
El segundo del TC 4000 Misionero en la jornada de ayer terminó siendo Omar Grygorszyn, quien estuvo conforme con su rendimiento.
“Puede que desde afuera se vea tranquilo, pero adentro se vive a fondo. Tuve unas vueltas de pelea con Cristian (Grygorszyn, su hermano), pero después él se quedó por un problema de motor y ya quedé segundo como para completar la final”, contó el piloto de Cerro Azul.
La media vuelta de Crispín Beitia
Todo venía siendo como debía ser, hasta la segunda serie. Allí, Crispín Beitia, quien volvió al zonal después de un año de parate, tuvo varios roces dentro de las cortas siete vueltas que componen cada batería.
Primero se tocó con Galfrascoli y después lo hizo con Alan Bochert.
Los Comisarios Deportivos lo sancionaron con 20 segundos, los suficientes como para dejarlo atrás de Bochert, pero Crispín no estuvo de acuerdo y dejó el autódromo obereño antes del inicio de las finales.
Luego de la segunda serie, Beitia explicó lo ocurrido dentro de la competencia.
Pese a eso, Beitia dio su punto de vista acerca del año que pasó y de lo que se viene.
“El Misionero se ve bien, con mucha competitividad. No sé si voy a correr todo el año, pero estuvo la oportunidad y me sumé”, expresó.
Fuente: territoriodigital.comn




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