Ahora te toca a vos

El hijo del histórico Quique Urrutia le cambió a su padre el título universitario por un auto de carreras. Comienza otra historia.
La historia se escribe una vez, pero en muchos casos puede tener nuevas versiones. El libro del automovilismo misionero observa entre sus páginas más importantes a Enrique Miguel Urrutia, más bien conocido como Quique, quien llegó al umbral de la Clase 2 nacional en 1985 y brilló en las principales categorías como el Club Argentino de Pilotos y el TC2000, y hoy observa desde boxes el inicio de la carrera deportiva de su hijo “Enriquito” en el campeonato provincial de pista, en la competitiva Clase 2.
Aquellos que sintieron la adrenalina de la competencia saben que no es lo mismo estar dentro que afuera, pero la vida tiene sus momentos y desde cualquier lugar existe un punto de disfrute.
El “viejo” Urrutia siempre se mostró sereno a la hora de competir y hoy camina el autódromo con la misma serenidad, aunque denota una incomparable expresión de satisfacción que revela el orgullo de ver a su hijo cumplir el sueño de correr y seguir los pasos que su padre transitó en décadas pasadas. Y ese caminar firme se abraza a la felicidad de saber que el “pequeño” Urrutia comienza a caminar luego de haber cumplido con un pedido especial, el de “terminar sus estudios” para salir a pista.

Quique, tuviste que cumplir tu palabra
Yo comencé a correr a los 23 años, igual que mi hijo Enrique hoy. Sólo que yo le puse una exigencia que era tener un título universitario. El año pasado, cuando le faltaban dos materias me dijo andá comprando el auto y tuve que cumplir mi palabra.
¿Qué sensación tuviste al verlo?
La sensación es buena, porque lo vi más tranquilo de lo que pensaba. Él no comete errores, tiene un andar parejo y, a pesar de lo que yo pueda explicarle, no le quiero llenar la cabeza con conceptos que prefiero los vaya aprendiendo y viviendo sólo adentro del auto. A mí nadie me dijo nada y con el correr de los años fui mejorando, creo que entrenando y trabajando va a funcionar bien.

¿Se pueden comparar las épocas?
No, no tienen comparación. A pesar de que eran otros autos, creo que lo mío era mucho más fácil.

¿Te gusta la Clase 2 de hoy?
Es una categoría excepcional. Realmente está muy linda y creo que mi hijo puede crecer de a poco. Él está en un buen equipo y es una persona que sabe escuchar y analiza todo lo que va viviendo.

¿Te ves como piloto invitado?
La verdad me encantaría. Yo creo que en cualquier momento tenemos que armar una categoría para mayores de 50 porque hay varios viejitos que seguimos dando vuelta por los boxes y esto sin duda es mi pasión (risas). Me gustaría ser invitado de mi hijo.

Fuente: Primera Edición.

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