Enzo Cabral, campeón por merecimiento

Arriba. Enzo Cabral hizo una final inteligente, fue segundo y sumó como para ser el nuevo campeón (Foto El Territorio)

Arriba. Enzo Cabral hizo una final inteligente, fue segundo y sumó como para ser el nuevo campeón (Foto El Territorio)

A Enzo Cabral le alcanzó con ser escolta de Kupski para coronarse en la PM 1400cc.
Por complicaciones extradeportivas y ligadas a la increíble cantidad de agua que cayó en la capital misionera, la última fecha del Campeonato Misionero de Pista debió lidiar con esos inconvenientes y, a fin de cuentas, pudo disfrutar a medias del cierre de la temporada.
De igual manera, la Promocional Misionera 1400cc., como debía ser, fue la categoría que pudo correr en totalidad la 10ª competencia. Al largar la primera serie de la mañana, que terminó en poder de Javier Kupski, la lluvia paró todo por más de dos horas y cuando pudo correrse, el propio Kupski ganó, pero el gran festejo estuvo en la humanidad de Enzo Cabral, que con el segundo puesto consiguió el campeonato de la división menor, con sólo cuatro puntos de ventaja respecto del ganador del domingo.
En el Rosamonte posadeño, la lluvia y un arroyo entubado a medias hicieron que todo se desmadre y que el asfalto se vea inundado, haciendo imposible el desarrollo correcto del cronograma.
Si bien las autoridades acertaron a la hora de esperar para poder correr, la final del TC 4000 Misionero fue lo más perjudicado, ya que fue en su mayor parte con auto de seguridad dentro de la pista. A fin de cuentas, Damián Steffen (Ford) ganó y fue seguido por Roberto Bose (Chevrolet) y el campeón anticipado Hugo Cabral (Ford). El festejo estuvo en el box de Marcelo Kuchaski, quien desde el viernes hizo estragos luego de conseguir el subcampeonato.
Por último, la Clase 2 pudo entregar un espectáculo acorde a lo que siempre lo hace, con dos series de buena intensidad y una final que estuvo a la altura.
Primero, Martín Badaracco ganó en la primera batería con un amplio margen, que fue superado por el gran andar de Jorge Possiel en la segunda, en la cual largó segundo, pero rápido madrugó a Ricardo Villar y tomó la posta.
La definición tuvo a los dos más rápidos del fin de semana peleando durante apenas seis vueltas, ya que Badaracco no pudo continuar en la final por problemas en su Gol. Possiel, por su parte, hizo fácil la tarea de ir adelante, no penar con el agua proveniente de otros autos y aceleró a fondo para dejar atrás al Clio de Gastón Galfrascoli y al Gol de Juan Pablo Pastori, piloto que consiguió su segundo podio consecutivo, en su primera temporada dentro de la categoría más competitiva del automovilismo provincial.
Así, otro buen año del Misionero de Pista se cerró y esta vez no hubo campeones repetidos. Fue un certamen variante de principio a fin, con muchos nombres en cada pelea.
Para Lauri Viana, campeón de la Clase 2, lo más importante fue la regularidad. Para Hugo Cabral, la capacidad de sumar en los circuitos terrados y para Enzo Cabral, lo fue su amor propio, ese que lo motivó a reinventarse cuando perdió terreno tras las fechas en tierra. En asfalto, el piloto de Campo Grande destrozó a sus rivales desde el principio del campeonato, en el cual ganó las primeras cuatro finales de la temporada.

Fuente: El Territorio.

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