
El cierre de la etapa regular del Misionero de Pista, que se disputó ayer en el autódromo de esta ciudad, tuvo todos los condimentos.
En la segunda final del TC 4000 Misionero sobró emoción por el triunfo de Cristian Grygorszyn (Chevrolet 400).
Es que la familia Grygorszyn hizo lo imposible para que la carrera salga en el Autódromo de Apóstoles y junto al Mosca Pastori pusieron máquinas, camiones y tiempo para reparar la pista, que ayer estuvo en impecables condiciones. Por eso no faltaron las lágrimas en el podio que cerró la etapa regular.
En la segunda carrera del TC4000 Misionero largó adelante Carlos Kivysz (Ford), quien patinó en largada y Böse tomó la posta pero tuvo problemas y apareció Diego Torcasso (Chevrolet).
Pero Cristian Grygorszyn (Chevrolet 400) venía desde el fondo apilando rivales. Primero pudo con el Indio y en la última vuelta puso todo para dejar en el camino a Torcasso, quien poco pudo hacer ante el avance del hombre de Cerro Azul, que hace las veces de local en Apóstoles.
Cayó la bandera a cuadros con Grygorszyn como ganador para que el podio se lleve de aplausos y desate las lágrimas de Héctor y de toda la familia que tanto hace por el automovilismo provincial. Segundo terminó Torcasso, quien con los puntos sumados se quedó con el último lugar de los playoffs y tercero fue Mantilla.
“Intenté en la última vuelta y se dio gracias a Dios. Torcasso fue un gran rival. Costó mucho porque largué desde el fondo, quiero agradecer el equipo que hizo un gran trabajo para darme un gran auto. Estoy emocionado porque mi viejo trabajó un montón, junto al Mosca Pastori para darnos un gran trazado y con la lluvia de anoche quedó impecable y el mejor regalo para él es este triunfo”, explicó un emocionado Cristian Grygorszyn.
La etapa regular quedó en manos de Carlos Mantilla (Chevrolet 400), quien ganó la primera final.
Doblete de Abente
El posadeño Juan Pablo Abente se quedó con las dos finales de la Copa Fiat 1400cc.
La primera carrera tuvo un comienzo accidentado y a 200 metros de haber largado se tocaron Raúl Huta, Javier Kupski y Juan Pablo Abente, provocando el vuelco de los obereños y la paralización de la carrera con bandera roja.
Abente entró a cambiar una goma y por decisión de los comisarios deportivos largó desde boxes. Desde el fondo Abente se recuperó y ganó.
La segunda fue un calco de la primera con Abente largando desde el fondo y apilando rivales para terminar en lo más alto del podio.
En la Clase 1 Armando Lutz (Fiat Uno) y Carlos Cabral (Fiat Uno) fueron los ganadores de ambas finales.
Fuente: El Territorio.



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