Fue una definición para el infarto

El correntino Julio César “Bananita” Benítez (Chevrolet) se consagró por segunda vez en el TC 4000 (Foto: Miguel Mendieta, El Territorio)

El correntino Julio César “Bananita” Benítez (Chevrolet) se consagró por segunda vez en el TC 4000 (Foto: Miguel Mendieta, El Territorio)

En lo que fue una definición para el infarto se consagraron campeones Juan Pablo Abente (Copa Fiat 1.4), Julio César Benítez en el TC 4000 Misionero y Carlos Cabral en la Clase 1. Mientras que Matías Garavano se llevó la copa del mini torneo.
El cierre de la temporada en el autódromo de Oberá entregó victorias de Alfredo Wiebel y Benítez en el TC 4000, Gastón Vancsik y Raúl Huta en la Copa Fiat; de Carlos Cabral y Adrián Urquía en la Clase 1 y de Carlos Míguez y Matías Garavano en la Clase 2.

Abente con lo justo
El posadeño Juan Pablo Abente se consagró campeón de la Copa Fiat 1.4 al terminar tercero en la segunda final. El vencedor de la competencia fue el obereño Raul Huta, que por un punto no pudo ser consagrarse.
La carrera fue emocionante de principio a fin y tuvo como claro protagonista a Raúl Huta, quien desde la novena posición fue pasando rivales hasta llegar a la punta. Abente que largó décimo estuvo enrredado en la pelea en las primera vueltas y solamente pudo llegar hasta la tercera posición. Con este resultado era campeón Abente que sumaba 124 puntos contra 123 de Huta.
Pero faltaban más emociones y sobre el final de la competencia se vino Carlos De Ley, cuarto en la carrera a buscar el último lugar del podio. Y en su busqueda llevó al límite a Abente que tuvo una última vuelta para el infarto aguantando todos los ataques de De Ley.
Cayó la bandera a cuadros para Huta ganador, Vancsik segundo y Abente llegó tercero para desatar el grito de campeón.
Pasaron 16 años para que un posadeño vuelva a salir campeón en los Fiat 600. El último había sido Roberto Peralta en el año 2000 cuando la categoría se llamaba Promocional Misionera.
“Fue un final para el infarto, la última vuelta De Ley me buscó por todos lados, y yo con los nervios me quemaba todo, sentía todos los ruidos y por suerte se me pudo dar. Estoy muy feliz, todo el año trabajamos para esto. Felicito a Rauli Huta porque fue un rival muy digno, dio todo y nosotros contamos con un cachito más”, explicó un emocionado Abente.

Todo del Iguazú Competición
El piloto de Puerto Iguazú Alfredo Wiebel logró ayer su primera victoria en el TC 4000 Misionero. El campeonato quedó en manos de Julio César “Bananita” Benítez (Chevrolet), quien pese a abandonar se consagró por segunda vez en el TC 4000.
El correntino empezó a festejar en la séptima vuelta cuando Carlos “Indio” Mantilla (Chevrolet 400) abandonó la competencia.
Así el Iguazú Competición, equipo de Wiebel y Benítez cerró un fin de semana perfecto con victoria en las dos carrera y el título de la categoría de la Amppac.
“Se nos dio. Trabajamos todo el año y se nos dio. Una lástima que el motor no aguantó, por suerte Mantilla también abandonó y nosotros podemos festejar”, contó Julio César Benítez.
“Es una alegría enorme mi primera victoria, el campeonato del Negro, un cierre soñado para nosotros que tanto trabajamos para esto”, manifestó Wiebel.
Mantilla se llevó el subcampeonato y para los posadeños se mantiene la racha negativa en el TC 4000, ya que hace nueve años no se pueden consagrar en el TC Misionero. El último fue Jorge Litwiñiuk, cuando la categoría se llamaba TC Misionero, en el 2007.

Cabral, el madrugador
Carlos Cabral fue el primero en festejar en Oberá. Luego de la primera carrera empezó a celebrar ya que le sacó una ventaja indescontable a Urquía.
El obereño se consagró como el primer campeón de la categoría que organiza la Amppac.
“Es el triunfo de apostar a una categoría nueva de estar en todas las carreras y de poder ser regular todo el año. Es para el equipo que trabajó todo el año”, indicó Cabral.

Garavano con la Copa
Otro que festejó temprano fue el piloto de Puerto Iguazú Matías Garavano (Renault Clío), quien se llevó la Copa Hipólito Cortés, que estaba en juego en el mini torneo organizado por la Femad.
Garavano fue el más regular en las tres carreras y celebró por primera vez en la Clase 2, aunque el año que viene no podrá lucir el uno porque como la categoría no corrió la etapa de tierra no consagrará campeón.
“Es para el equipo que trabajó muchísimo para volver. Siempre tuve un auto espectácular en todas las carreras y llevarnos esta copa es muy importante para nosotros”, explicó Garavano.

Fuente: El Territorio.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.