
El abrazo y el reconocimiento entre los protagonistas valió más que un título (Foto: Miguel Mendieta, El Territorio)
El eldoradense Luciano Viana (VW Gol) ganó ayer su segundo campeonato en la Clase 2 y fue con una última carrera para el infarto.
Luego de la primera final en la que ganó Juan Pablo Urrutia, el campeonato quedó encerrado entre Viana y Tomas Sniechowski por tan solo cuatro puntos, por lo que el que ganaba era campeón sin importar el resultado del otro.
Viana largó bien y se escapó adelante, mientras que Tomás Sniechowski (Ford Escort) tuvo que luchar primero con su hermano Nicolás (VW Gol) y Juan Pablo Urrutia (VW Gol), para luego ir por Viana.
El apostoleño era más rápido que el eldoradense y a dos vuelta del final buscó la heroica en el curvón sur; la maniobra fue muy ajustada con Tomás saliendo primero y Viana segundo, pero con golpes en la puerta por la ajustada maniobra.
En plena recta, para evitar una sanción, Tomás levantó y dejó pasar a Viana para que vuelva al primer lugar, sin darse cuenta que estaban en la última vuelta. Tomás Sniechowski fue a buscar a Luciano Viana, pero el eldoradense se defendió bien y terminó ganando la carrera y el campeonato.
En el parque cerrado Luciano reconoció el gesto y los dos se abrazaron en un solo llanto, uno por haber ganado el campeonato y el otro por haber ganado, quizás el mejor campeonato, el del respeto de todos sus compañeros.
Viana rescató lo esencial
Tras la carrera Viana relató: “Fue una carrera durísima. Tomás era más rápido que yo y se vino con todo, nos tocamos en el curvón sur, me fui a los reductores y saqué el auto como pude. Cuando entró a la recta, él me devolvió el primer puesto, un gesto de cabellero y no esperaba menos de él porque fue un gran rival y gran compañero todo el año. No soy muy demostrativo pero estoy muy emocionado por todo lo que pasó y es una gran alegría. Espero que se recupere el parque porque hicimos un gran campeonato”.
Fuente: El Territorio.



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