Cientos de personas se congregaron anoche en las calles obereñas para celebrar el título obtenido por Carlos Okulovich, quien regresó a la ciudad como flamante campeón de la Clase 3 del Turismo Nacional.
A más de 48 horas de la carrera de Bahía Blanca, la pasión fierrera seguía intacta y los fanáticos salieron a recibir al nuevo monarca con banderas, bocinas y cohetes. Emocionado y sorprendido por la notable convocatoria, Carlitos encabezó a bordo de la autobomba una nutrida caravana que partió desde el cruce del Cementerio Sueco y concluyó en el Centro Cívico, escenario de las grandes celebraciones.
Familiares, amigos y simpatizantes, grandes y chicos en brazos, todos quisieron saludar al campeón, pero también al pibe que vieron crecer sobre un coche de carrera, siempre apegado a sus afectos, cordial y humilde.
Rapado por la promesa que cumplió tras la consagración de su hijo, Carlos padre se abrazó con todos y estuvo atento a los detalles, disfrutando un momento único y supervisando que la fiesta salga bien.
También mamá Norma acompañó los festejos y recibió decenas de abrazos y felicitaciones, al igual que las tías, tíos y primos del campeón.
Más de cien autos y camionetas conformaron la nutrida caravana, cuyo paso fue saludado por los vecinos de los diferentes barrios. Sosteniendo la ansiada copa, Carlitos no se guardó ningún saludo y seguro que hoy le dolerán los brazos de levantar el enorme trofeo que quiso compartir con su gente.
Carlitos accedió a las primeras fotos y autógrafos. Después se trepó al capot de una camioneta y se fundió en el festejo con la hinchada. “Dale campeón… dale campeón…”, fue el canto espontáneo que surgió.
El Negro Carlos Miguez, campeón de la Clase 2 en el 1995, acompañó el festejó como uno más. Y así tantos otros referentes y apasionados tuercas. “La verdad que no me esperaba tanta gente. No tengo palabras para agradecerles tanto cariño”, señaló Carlitos emocionado. El campeón recordó que “ya vivimos esta fiesta con el Negro Miguez y Rafa (Morgenstern, bicampeón de la Fórmula Renault 2001/02) y ojalá que tengamos muchas más de estas alegrías”.
Y reconoció que “estaría muy bueno festejar así en el TC y ojalá fuera pronto”, y desató la locura en una noche inolvidable donde Carlitos Okulovich se recibió de ídolo.
Fuente: territoriodigital.com




Comentarios recientes