Juan Pablo Gianini había ganado muy pronto en Turismo Carretera, apenas una veintena de carreras después del debut. Fue en 9 de Julio, en el lejano año 2003, sin embargo nunca más lo pudo lograr. Apostó todo en la largada, asumió un riesgo extra y pudo ganarle el mano a mano al «Pato» Silva. Norberto Fontana logró por fin subir al podio con el Torino. 1-2-3 del HAZ en Río Gallegos.El obereño Carlitos Okulovich, pudo arribar en el 28º lugar de la prueba final. No se esperaba una gran carrera, porque de hecho, nunca hubo una gran carrera en la pista de Río Gallegos. Las características de su dibujo y la topografía patagónica, generan un combo que poco aporta, porque la tierra que vuela y la piedra redonda y pequeña que abunda por la zona, hacen intransitable la pista fuera de la única huella que hay. Por esa misma razón la apuesta debía estar en la largada. Juan Manuel Silva eligió la cuerda. Juan Pablo Gianini quedó por el externo. No era determinante ni mucho menos, porque el radio de giro del curvón inicial a la derecha es por la parte de afuera. Gianini le dijo a sus mecánicos que se jugaría todo a doblar primero y lo hizo. Silva, correcto como siempre, lo acompañó a la par por adentro, hasta que entendió que el riesgo no lo justificaba. Si bien no son compañero de equipo, el piloto de Salto tiene su box al lado del equipo HAZ y recibe atención directa de sus técnicos. Es parte del grupo. GIanini salió de la chicana adelante y no largó nunca más la punta. Pero sufrió toda la carrera. No sólo porque el chaqueño lo buscó dos veces con claras intenciones de llevarlo a un error que no cometió, sino porque sobre él pesar los fantasmas de haber tenido que esperar 8 años para ganar por segunda vez en Turismo Carretera. Como muchos otros, Juan Pablo Gianini tuvo su bautismo triunfal en 9 de Julio. Apenas llevaba año y medio corriendo en la categoría y logró en 2003 su primera victoria. Sin embargo, varias veces después pudo haberlo repetido y no lo consiguió. Se recuerdan al menos en los últimos tiempos carreras como Salta 2009 o Trelew 2010, en las que era uno de los candidatos más firmes. De hecho en Trelew era líder cuando su motor no soportó el esfuerzo y tuvo que parar. Por eso había fantasmas, que sin embargo pudo auyentar a lo largo de 25 vueltas en las que no tuvo tiempo de relajarse nunca. Silva buscó pasarlo sin éxito y también sin riesgos mayores a los que su modo de entender las carreras le permiten asumir. A él también le hubiera gustado ganar para ofrendar a su padre, a una semana de su desaparición física. Sin embargo en el podio, confesó que seguramente Jackie estará contento por la carrera que corrió en su honor. Es cierto. Detrás de los dos Ford, durante 24 vueltas, Diego Aventín controló todos los tipos posibles de ataques que le propuso Norberto Fontana, y sólo al final, cuando todo estaba desgastado, sucumbió ante el Torino del arrecifeño. De todos modos algo falló en su auto, porque perdió otros tres lugares. Lionel Ugalde corrió con la calculadora y ante el retraso del “Pumita” saltó a la punta de la Copa de Oro en la última vuelta. Aún debe ganar, al igual que otros tres pilotos de Ford, y quedan tres carreras. O él, o Mauro Giallombardo, o Gabriel Ponce de León u Omar Martínez quedará afuera del campeonato porque las cuentas ya no dan. Matías Rossi desapareció el domingo. Después de caerse en la serie quedó condenado a pensar en los puntos cuando parecía que podía llevarse todo. Su auto funcionó bien pero no era posible pasar y ahí quedó.
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Oct 09
Juan Pablo Gianini había ganado muy pronto en Turismo Carretera, apenas una veintena de carreras después del debut. Fue en 9 de Julio, en el lejano año 2003, sin embargo nunca más lo pudo lograr. Apostó todo en la largada, asumió un riesgo extra y pudo ganarle el mano a mano al «Pato» Silva. Norberto Fontana logró por fin subir al podio con el Torino. 1-2-3 del HAZ en Río Gallegos.



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