El domingo en Balcarce el obereño Carlos Okulovich cumplió 50 carreras en el Turismo Carretera, pero ese hecho trascendente en su carrera deportiva quedó tristemente opacado por la muerte de Guido Falaschi.
Todavía conmovido por la tragedia que enlutó al automovilismo nacional, el piloto lamentó los hechos y reconoció los riesgos a los que muchas veces están expuestos en diferentes circuitos en los que corren.
“Pasa siempre lo mismo, cuando uno dice algo por el autódromo a veces lo tildan de cagón o llorón. Pero digamos que hay todo un negocio detrás y entonces se juegan a que no pase nada, hasta que pasa esto. Los pilotos somos los que tenemos que plantarnos un poco más. Por ahí se tienen que poner más firmes los pilotos de peso, los que son más escuchados, y todo el resto debemos acompañarlos, porque la vez que uno se plantó, salió otro a defender o a la categoría o a los organizadores”, señaló Okulovich.
En diálogo telefónico con El Territorio, contó que conocía a Falaschi desde chico, cuando corrían en karting, al igual que a sus padres, quienes siempre lo acompañaron.
“Hay que apoyar a la familia. Guido era hijo único y la madre y el padre lo acompañaban a todos lados. Así que la familia queda totalmente desarmada y hay que tratar de estar cerca y de apoyarlos en lo que uno pueda”, subrayó.
“Parecía Kosovo”
Del otro lado de la línea, la voz del obereño se notó apesadumbrada, pero no por ello esquivó las responsabilidades del caso.
“Los pilotos no tenemos que estar sometidos a ir a correr a donde nos impongan, sino ver la forma de proponer nosotros los circuitos. Decir: ‘Acá sí, acá no’. Realmente hay circuitos que, la verdad, están muy lejos de ser seguros, y es una lástima habiendo tantos circuitos tan seguros”, opinó.
Sobre el momento del accidente, que ocurrió en la última vuelta de la final, Okulovich relató que transitaba en el puesto 20 y le avisaron por radio.
“Andá por adentro, me dijeron, porque ya había sido el primer accidente”, recordó. Entonces frenó, bajó dos cambios. Fue por adentro y pasó dos autos, “esquivé una goma de camión que iba rodando en el medio de la pista. Y pensé que ahí pasó todo el accidente, comienzo a acelerar de nuevo y ahí veo el auto de Ortelli a la derecha tirado y ahí me di cuenta de que el accidente seguía”.
Contó que la nube de tierra no dejaba ver nada y se encontró con el auto de Néstor Girolami, que impactó al de Falaschi, en el medio de la pista.
“Di un volantazo y lo esquivé, así como lo esquivé lo podía haber chocado. Tuve la suerte que estaba de ese lado. Fui esquivando autos de los que se habían accidentado, había más gomas dando vueltas por todos lados. Parecía Kosovo, eran autos, plásticos, gomas”, detalló.
Fuente: territoriodigital.com




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