El sábado a la noche Juan Pablo Koch puso la cabeza en la almohada y soñó con triunfo de punta a punta en la primera final del año en el Turismo Nacional. Eran imágenes lógicas que tenían un disparador psicológico aferrado a los buenos resultados del viernes y sábado, jornadas en las que marcó el ritmo, se quedó con la pole y ganó la serie más rápida. Pero, tratándose de automovilismo, esas ilusiones eran solamente anhelos que había que ratificar en la pista, un desafío exigente, aunque no imposible para el volante de la tierra colorada.
Así, en el inicio de su tercera temporada en el Turismo Nacional, Juampy sacó a escena su temple y alcanzó una victoria aplastante en el autódromo Roberto Mouras de La Plata, donde consiguió su primera victoria en la Clase 2, nada menos que en la primera fecha del año.
El resultado de las series entregaba cierta tranquilidad, pero el funcionamiento del Clio en una competencia larga era una incógnita. Sin embargo, el auto y el piloto respondieron a la perfección, con un ritmo demoledor de la primera a la última vuelta.
Atrás, Tulio Badaracco, que también había ganado una de las series el sábado, intentó seguir el ritmo del segundo Matías Machuca, pero su auto no tuvo el equilibrio necesario para poder avanzar. De todas maneras, el posadeño se las arregló para aguantar algunos embates de sus escoltas y alcanzó el tercer escalón del podio.
A pocas vueltas del final ingresó el auto de seguridad, pero Koch los volvió a aplastar en la reanudación de la competencia y transitó muy tranquilo al triunfo soñado en el Turismo Nacional.
Este resultado evidencia el potencial de los pilotos misioneros y se genera una gran expectativa de cara al futuro.
En el podio, Koch agradeció a su equipo “por el gran auto” y a los sponsors “por el acompañamiento de siempre”. Y así cerró un fin de semana inolvidable, con una victoria importante por la cantidad de puntos, porque la contundencia y, sobre todo, porque fue la primera.
Fuente: Primera Edición.




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